Por fin estoy aquí de nuevo, y eso que creía que no lo iba a conseguir. Al llevar más de un mes sin conectarme al blog, he olvidado todas las claves, contraseñas y demás historias. ¡Qué susto me he llevado al creer que había perdido el blog!. Si, ya sé que el mundo sería más feliz sin mis paranoias, pero ¿qué queréis?, creo que es lo más constante que he hecho en mucho tiempo, así que....
¿Y qué ha sido de mi vida este mes?, bueno, me he dedicado fundamentalmente al sufrido deporte de buscar piso. ¡Dios mío! ¡qué horror!, ha sido una experiencia bastante agotadora a la par que frustrante. Los alquileres están por las nubes, y eso que me he marchado a una ciudad que no es demasiado grande, que si no..... Claro, a esto hay que añadir que yo quería vivir sola, ya que me independizo lo hago del todo, no quiero tener que aguantar a nadie, y que nadie tenga que sufrirme. No sé, me parece importante eso de ser independiente del todo.
Así que aquí estoy, en mi pequeño apartamento, que se come más de la mitad de mi sueldo (bastante exiguo, por cierto), pero que al fin puedo decir que es MI CASA. Así, en mayúsculas, ¡qué bien suena!. Y lo que me ha costado encontrarlo, he visto autenticas vergüenzas por las que pedían un pastón, así que, aunque me sigue pareciendo carísimo, aún tengo que darme un canto en los dientes por tenerlo.
También he empezado a trabajar en mi puesto de funcionaria, bueno, eso de trabajar es un decir, porque llevo sólo una semana, y todavía no he hecho nada de nada, sólo encender el ordenador.
Otro día os contaré como va mi experiencia laboral y el contacto con la nueva ciudad, que está siendo más complicado de lo que yo esperaba.
Por hoy ya está bien, sólo quería dar señales de cibervida.