martes, 18 de diciembre de 2007

Tensión sexual

El otro día una amiga me confesó que se había acostado con su profesor de yoga. La cosa no tendría mayor importancia si no fuera porque S. lleva casi seis años con su novio y están pensando en irse a vivir juntos. La justificación que me dio fue muy sencilla: "había ténsión sexual entre nosotros". ¡Pues vaya con el yoga!.
Eso me ha hecho pensar en que quizá algunas veces he podido confundir una simple atracción física con algo más digamos, sentimental. Siempre he necesitado creer que había algo de amor o cariño en mis relaciones, y puede que en esa confusión se halle la clave de lo poco que me han durado. Una vez pasada la pasión, ¿qué queda?.
De todas formas actualmente tengo claro que mi deseo sexual brilla por su ausencia. Contradiciéndome a mí misma decidí buscarme un follla-amigo (el personaje del post "rayito de sol") pero no ha servido de nada. ¿Y cómo le dices a alguien que desarrolla este papel que la cosa no funciona?, ¿Cómo explicas eso de "no eres tú, soy yo?".

¿Estará todavía abierta la matrícula para las clases de yoga?.

lunes, 10 de diciembre de 2007

Nuevo blog, misma vida

Este es el primer post del nuevo blog. Del otro tuve que salir corriendo porque es posible que hayan descubierto mi identidad. Es el problema de no compartir el ordenador, que te relajas en tu privacidad, y cuando alguien te pide que le dejes revisar su correo, puede que "revise" algo más.
Nadie que me conozca sabe de la existencia del blog, es más, conocidas mis limitaciones con internet, seguro que más de uno diría que yo soy técnicamente incapaz, ja ja. Sin embargo, cierta persona, con ver la dirección y el título del blog, dijo al momento: "¿Esta eres tú?". Por supuesto lo negué, pero no me fío un pelo, porque en cuanto entre y lea cualquier post, me identificará al instante.
Hay mucha gente que da su blog a todo bicho viviente conocido, pero yo no. Para mí es fundamental mantener en incógnito mi identidad, así me siento más segura y puedo escribir lo que me parezca en cada momento, sin temer ofender a alguien al expresar lo que pienso.
Por todo ésto, al existir la posibilidad de que mi "descubridor" entrara en el blog, tuve que hacer una mudanza a toda prisa, llevándome los posts a este nuevo blog, intentando que todo sea más o menos igual, y por supuesto, sin poder dar la nueva dirección.

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Falta de sensibilidad artística

Ayer, tarde de frío, decidí dar un paseo por el centro para ir de compras (o sea, entrar en todas las tiendas, revolver todo y no comprar nada). Cuando ya, harta de tanto gentío (habrá crisis económica, pero las colas en las cajas siguen siendo enormes, y aún no han llegado las rebajas), decidí volverme a casa, me di de bruces con una “conocida”, algo así como la amiga de una amiga que conocí en el cumpleaños de no-se-quién. Al ser un choque frontal no había manera de disimular y hacerse la distraída, así que tocó el típico saludo:
Conocida Anónima: “hola, tú eres la amiga de X, ¿verdad?”.
Sibyl: “Si, y tú eres la amiga de Y, cuanto tiempo.
C.A.: “Oye, ¿Ibas a algún sitio?”. Preguntita comprometida.
Sibyl: “No, estuve de compras, pero ya me iba a casa”.
Gran error. Resulta que C.A. tiene un hermano que a su vez tiene una amiga que es “artista” y que esa misma noche, cerca de donde nos encontrábamos, inauguraba una exposición, así que me invitó a ir, por aquello de que la inauguración estuviera llena de gente y fuera un éxito.
Así que allí me planté con ella, sin saber muy bien de qué iba la cosa, pensando que sería de fotografía o algo así. Y sí, algo de fotografía sí había, pero no del tipo de la que me esperaba.
En la puerta nos juntamos con los amigos de la “artista” y fuimos a recorrer la exposición. El grupito contenía todos los estereotipos esperables: el gay super-sensible que disfrutaba a mares con la exposición, la típica chica con gafas de pasta que se afea intencionadamente para parecer más intelectual, la americana de intercambio que todo le parece muy cool, el gótico “hastiado” de vivir y la panoli con cara de no enterarse de nada (esta última era yo, por supuesto). La muestra consistía, básicamente, en fotos del culo de la autora, eso sí, adornado con líneas de distintos colores y en pelucas junto con algún círculo pintado de colores. Desde luego el blanco y negro no era lo suyo.
Imaginaos la situación, yo viendo todo aquello, pensando en donde estaría el valor artístico de las ¿obras? y rodeada de supuestos “eruditos” recién salidos de la facultad de arte emocionados por lo bueno que era “aquello”. Menos mal que, por ser la inauguración, había barra libre, así que me lancé a los chupitos mientras escuchaba la conversación de mis compañeros, intentando fingir que todo aquello me parecía “lo más del arte vanguardista” y no sé cuantas patochadas más. Os lo aseguro, alucinaba completamente con lo que estaba oyendo; incluso había un chico emocionadísimo porque la “autora” tenía programada una visita guiada explicando su obra. Entonces pensé que éste era de los míos, de los que no se había enterado de nada y por eso necesitaba una atención especial de la artista, pero no. Resulta que era un seguidor de todos sus trabajos (Dios mío, ¿pero hay más horrores como este?). Ahí fue cuando dejé los chupitos y me pasé directamente a los cócteles (riquísimos, por cierto, eso sí que era una buena obra de arte, je je), intentando pasar desapercibida y esperando al momento oportuno para irme sin ser demasiado evidente. En algún momento intenté participar en la conversación haciendo un comentario “positivo” sobre una foto, y la de las gafas de pasta me lanzó una mirada por encima del hombro en plan “¿Cómo te atreves a hablar si está claro que tú no tienes ni idea?”. En fin, otro cóctel por favor.
En estas estábamos cuando se acercó un hombre, de unos cuarenta y tantos años, vestido con chaqueta de pana y bufanda, (verídico, otro estereotipo) que estaba escuchando la conversación del grupo para que transmitieran sus felicitaciones a la autora. “Este se ha tomado más cócteles que yo” pensé, porque no me podía creer que también él estuviera abducido por lo que había visto, pero sí, él también había caído.
En fin, que llegué a mi casa con un pelotazo de los gordos y totalmente convencida de ser una ignorante en el tema del arte y completamente insensible a las vibraciones que este emite.
Y hoy, resaca.

sábado, 24 de noviembre de 2007

Sesión musical



Quizá sea más conocida la versión que de esta canción hizo Guns N' Roses, (Edito: la versión es de Ugly Kid Joe, como comentó Guigon)pero hoy he decidido poner al intérprete original, Harry Chapin, para demostrar lo poco que han cambiado algunas cosas en 30 años.
Cats in the cradle es del año 1974, está incluida en el álbum Verities & Balderdash; en ella se describe a un padre tan ocupado en sus tareas que se pierde el placer de ver crecer a su hijo.
Han pasado unos cuantos años desde entonces, pero la letra de esa canción podría escribirse hoy mismo y no notaríamos diferencia.
Merece la pena reflexionar un poco al respecto, ¿no?.

Aquí os dejo la letra.

My child arrived just the other day
Came to the world in the usual way
But there were planes to catch and bills to pay
He learned to walk while I was away
He was talkin’ ’fore I knew it
And as he grew he said,
’I’m gonna be like you, dad,
You know I’m gonna be like you.’

Chorus
And the cat’s in the cradle and the silver spoon,
Little boy blue and the man ’n the moon.
’when you comin’ home? ’
’son, I don’t know when. we’ll get together then.
You know we’ll have a good time then.’

Well, my son turned ten just the other day.
He said, ’thanks for the ball, dad. come on, let’s play.
Could you teach me to throw? ’
I said, ’not today. I got a lot to do.’
He said, ’that’s okay.’ and he walked away and he smiled and
he said,
’you know, I’m gonna be like him, yeah.
You know I’m gonna be like him.’

Chorus

Well, he came from college just the other day,
So much like a man I just had to say,
’I’m proud of you. could you sit for a while? ’
He shook his head and he said with a smile,
’what I’d really like, dad, is to borrow the car keys.
See you later. can I have them please ? ’

Chorus

I’ve long since retired, my son’s moved away.
I called him up just the other day.
’I’d like to see you, if you don’t mind.’
He said, ’I’d love to, dad, if I could find the time.
You see my new job’s a hassle and the kids have the flu,
But it’s sure nice talkin’ to you, dad.
It’s been sure nice talkin’ to you.’
And as I hung up the phone it occurred to me,
He’d grown up just like me.
My boy was just like me.

Chorus

martes, 6 de noviembre de 2007

Quien quise ser (post melancólico y ñoño)

Últimamente ponen en la tele un anuncio de un coche (que, por cierto, hay que ver lo que inventan para anunciar este tipo de cosas, ya se podían esmerar un poco más para otra clase de productos), en el que a un hombre lo llevan a un lugar donde están todas las cosas que nunca tuvo. Pues bien, a mí me ha pasado algo similar, no me han llevado a ningún sitio, pero he conocido a una persona que es todo lo que yo he querido ser y nunca fui: estudió la carrera que me hubiera gustado hacer y se dedica a esa profesión, lo que ya es un logro en este país, donde hay miles de licenciados trabajando en cualquier cosa menos en aquello para lo que estudiaron (yo misma, sin ir más lejos). Ha vivido en numerosos sitios, lo que ha hecho que desde muy joven haya sido independiente; habla varios idiomas, mientras que yo sigo peleándome con el inglés; practica varios deportes, a mí se me daban mal en el colegio y nunca más lo volví a intentar, la clase de gimnasia era una tortura, aunque había compañeras más torpes que yo, ¿eh?.
Por si fuera poco, es la típica persona que cae bien a todo el mundo a primera vista, sin ningún esfuerzo. Yo, o bien me esfuerzo para ello, o bien dejo que me conozcan, y si tienen interés en hacerlo, al final me quieren. Lo malo es la gente que se queda en el camino porque no se esfuerzan en intentar conocer a alguien. Claro, que en realidad, personas tan perezosas no merecen la pena.
En fin, que al conocer a L. y ver mi yo "soñado" reflejado, me ha dado por pensar en lo que he hecho con mi vida hasta el momento, y en intentar adivinar qué pasos me han llevado hasta aquí, pasos que la mayoría de las veces se han dado sin pensar en las consecuencias tan importantes que tendrían.
¿Cómo sería mi vida de haber cambiado alguna decisión?, pienso que muy distinta, pero, ¿sería mejor?, no lo sé, aunque sería divertido ver donde podría acabar, o no, quien sabe, ahora mismo podría estar dedicándome al estudio de la influencia del clima en el escarabajo patatero, ¿por qué no?, ja ja.
Y esta reflexión me lleva a otra, ¿es feliz L. con su vida?, ¿es realmente quien siempre ha querido ser?. Somos todos tan distintos, que lo que es bueno para uno para otro es un infierno. Es curioso como un mismo hecho puede afectar de manera tan distinta a la vida de la personas que lo experimenten.

Ya no podemos borrar las huellas de los pasos que hemos dado, pero sí pararnos un poco en el camino y reflexionar hacia donde queremos ir, y como hacerlo.

En fin, que hoy me he levantado con el día tonto y este post es un ejemplo de ello. Sorry.

domingo, 28 de octubre de 2007

Maldita enfermedad

Hasta que llegaste tú no había conocido nunca a nadie que sufriera depresión, al menos diagnosticada. Es muy común decir, "estoy depre", pero eso no es más que un día tonto de "bajón", nada más.
Por eso nunca llegué a entender muy bien lo que significaba ese mal, la tristeza por la tristeza, el no sentir interés por nada, ¿cómo no sentirse alegre una mañana soleada de sábado con todo el día para tí?.
Entonces entraste en mi vida con un papelito del médico que decía algo así como "depresión crónica" y empecé a ver los surcos que poco a poco va dejando en tí. Todavía no soy capaz de entender lo que sientes, pero veo que sufres y eso es suficiente.
Te tendí mi mano, sabiendo que no iba a ser fácil estar ahí, pero asumí el riesgo.
Desde entonces te has acostumbrado a que esté de guardía las 24 horas al día; no recuerdo haber dormido ocho horas seguidas desde que te conocí porque siempre tengo una llamada tuya de madrugada, cuando te desvelas y no puedes volver a dormir. He llorado contigo, te he hecho reir; sabes que conmigo no tienes que disimular y puedes explotar de ira o de pena en cualquier momento, si es lo que necesitas.
Pero no soy de hierro, yo también tengo mis problemas y preocupaciones, por eso, perdona que no siempre pueda estar al cien por cien para tí. Ojalá pudiera ser una superwoman, pero no lo soy. Aunque tú eso no lo entiendes, para tí sólo existe tu mal y te agarras a mí como única salvación. ¿Es sólo la depresión lo que te hace actuar así?, ¿hasta dónde llega tu enfermedad y dónde empieza tu personalidad?.
Nunca leerás estas palabras que te dirijo porque no puedo fallarte, pero yo a veces, también necesito estallar. Perdóname.

Foto: Cemetary sadness, por Crawfishpie

lunes, 22 de octubre de 2007

Miedo a volar (última entrega)



¡Prueba superada!, he sobrevivido a mi experiencia de viajar en avión ¡ida y vuelta!. Pero que mal lo pasé.
De camino al aeropuerto, en el taxi, me latía el corazón a mil por hora, y mis pulsaciones aún aumentaban más según iba viendo los cartelitos indicadores con el avioncito pintado. Cuando por fin llegué, creí que el corazón se me salía por la boca. No sé como pude pagar al taxista sin que se me cayeran las monedas al suelo.
Después tuve que dar mil vueltas por el aeropuerto hasta que encontré el mostrador de facturación de mi compañía, cosas de viajar en low-cost; estaba al final del todo y ni siquiera aparecía su nombre ya que la compartía con alguna otra. Menos mal que en ese momento se estaban encargando del vuelo anterior al mío y vi el logotipo. Perfecto, otro obstáculo menos, pero mi ansiedad no bajaba.
Aún me quedaban tres horas hasta que se abriera el embarque, así que fui a comer, o al menos lo intenté, porque sólo fui capaz de comer medio bocadillo, de chorizo, para más señas; se me había formado tal nudo en la garganta que no pasaba nada de nada, sólo agua. Era lo que faltaba, con tantos nervios y tanto beber, pues.... eso, tocaba visita al baño, y ahí que fui con mis maletas. Menos mal que estaba todo limpito. ¡Qué se acabe esta agonía ya!.
De repente veo que por fin empiezan a facturar para mi vuelo. Me acerco, enseño los papeles y sin ningún problema, en un segundo maletas facturadas. ¿Llegarían a su destino al mismo tiempo que yo?. Y ahora venía uno de los momentos más temidos, el camino a la sala de embarque; no sé por qué, pero me imaginaba que una vez dentro ya no podría escapar (muy infantil, ya lo sé). Pero como estaba decidida a llegar hasta el final, me dirigí con decisión al guardia, le tendí la tarjeta y pasé por todo el ritual de los controles. ¡Bien! ni si quiera pitó el detector de metales.
Después me acerqué a los ventanales de la terminal para ver los despegues, y allí empecé a sentirme muy nerviosa, ¡como voy a ser capaz de meterme en un trasto de esos!, además, ¡van a toda leche!, ¡socorro, quiero llorar!.
Pero ya no había vuelta atrás, quedaba media hora para el embarque, así que siguiendo las instrucciones del médico, saqué mi Orfidal (bendito Orfidal) y me lo metí debajo de la lengua rogando a Dios para que no me diera un colocón. La verdad es que no noté nada especial, incluso llegué a pensar que eso no hacía ningún efecto, porque camino ya del avión me seguía sintiendo bastante nerviosa. Subí, encontré mi asiento, (pasillo, por supuesto) me senté y me até el cinturón. Cuando el avión empezó a rodar por la pista, cogí el periódico y me concentré en lo que estaba leyendo, sólo noté un ligero movimiento en el estómago al despegar, nada más. Y pensé que no era para tanto, así que dejé el periódico y me dediqué a mirar la poca vista que podía captar de la ventanilla absolutamente relajada. ¡La pastilla sí hacía efecto!, pero al mismo tiempo completamente lúcida, ni me atontó ni me dio sueño!. Al comprobarlo, una sonrisa de satisfacción iluminó mi cara, ahora ya sé que puedo volar, aunque sea con "drogas".

P.D. Después de ver blogs por ahí, se me ha antojado poner fotos, pero como no soy fotógrafa, por ahora tendré que aprovecharme del talento de otros; por ahora he descubierto la web de www.flickr.com para buscar fotos, ya os contaré nuevos descubrimientos. Ya sabéis que estas cosas de internet y yo..... Por cierto, el título de la foto es "Volando hacia Grecia" y el autor Brotha, sale tan pequeñito en el pie de foto, que casi no se ve.


Y yo me pregunto, ¿de dónde saca la gente las fotos para su blogs?, porque en pocos sitios he visto que se diga el nombre del autor, directamente se pone la foto y punto. ¿Alguna sugerencia?.

P.D. 24 de febrero de 2008: vuelvo a poner la foto gracias a la amabilidad de Guigon :-)

jueves, 18 de octubre de 2007

Miedo a volar (penúltima entrega)

Ya no hay marcha atrás, mañana voy a coger por fin un avión. Estoy muerta de miedo, siento que voy a tener una crisis de pánico allá arriba y me invade la angustia. ¿Qué hacer si empiezo a sentirme mal?; quien no haya tenido nunca un ataque de pánico es imposible que entienda estos miedos, sentir que te ahogas, de creer que vas a morir, todo te da vueltas, la imposibilidad de respirar, sensación de irrealidad.... Y todo ello sin la posibilidad física de escapar, porque, la típica reacción de tomar la puerta y salir corriendo, en un avión, me parece que no es muy factible.
Pero está decidido, lo voy a hacer. Espero que la ansiedad no haga que justo antes de entrar me dé la vuelta y salga pitando para casa; supongo que el hecho de que "por narices" tengo que estar mañana por la noche en la otra punta del país más el miedo a la reacción de mi madre si no me presento a la boda, podrán con mi débil psique.
Sin embargo, sólo de pensarlo ya empiezo a sudar y a temblar. Llevo toda la semana sin tomar café ni nada excitante y mañana desayunaré una tila triple. Espero que el Orfidal que me recetó el médico sea eficaz, o al menos tenga efecto placebo. También me preocupa la reacción que me pueda provocar, ya me veo por el aeropuerto como una zombi buscando a mi madre, ja ja. Por si acaso ya he dado el aviso de que voy a ir hasta las orejas de "droga".
Me temo que esta noche no dormiré, me imaginaré de mil formas distintas todo tipo de situaciones y reacciones, para estar preparada para todo, pero aún así, el miedo, auténtico pavor, me acompaña.
Es una sensación horrible.

lunes, 24 de septiembre de 2007

Soy una yonki

Como ya sabéis, tengo pánico a volar, y al acercarse la fecha en la que tengo que coger un avión, siento crecer la ansiedad hasta límites preocupantes. Vale, ya sé todo eso de que es el medio de transporte más seguro y toda la historia. No es eso lo que me da miedo; en realidad, no sé realmente a qué temo, es una sensación puramente ilógica, algo que se escapa a la razón. Es un miedo psicológico, como dirían los entendidos.
Pero da igual, sea lo que sea, y por mucha conciencia que yo tenga de lo absurdo de mi miedo, éste sigue ahí, así como los sudores fríos al pensar que tengo que pasar un par de horas metida en un cacharro volante sin poder escapar.
Así que visto lo visto, ayer me fui al médico a que me recetara cualquier pastillita milagrosa, yo que nunca he ido a ninguno desde que era niña (la automedicación, un mal hábito). ¡Imaginaos la cara del médico cuando aparezco por ahí pidiendo tranquilizantes!. El pobre me miró como si estuviera chiflada, y quizá pensó que no era tan mala idea eso de las pastillas, ja ja. Al menos no me dio cita para el psiquiatra, aunque me encasquetó una larga charla sobre los miedos psicológicos y demás, incluso me enseñó técnicas de relajación. Aunque a mí todo eso me daba igual, yo sólo quería mi "dosis" y no respiré tranquila hasta que me recetó algo.
Así que aquí estoy ahora, con mi caja de pastillitas, más aplacada ahora que tengo mi dosis, je je. Aunque, si os digo la verdad, me preocupa un poco tomarme estas cosas, porque yo sólo tomo Aspirina cuando me duele la cabeza, nada más. Estoy mirando por internet los efectos que tiene el Orfidal (que es lo que me ha recetado) y parece que crea adicción, lo dicho, soy una yonki, je je, aunque por un par de pastillas que me tome no creo que pase nada, ¿no?, ¿o es así como se empieza?. A ver si ahora voy a pasar del pánico al avión al pánico a las pastillas. Lo que soy es una "fobia-adicta".

martes, 18 de septiembre de 2007

Un año

Segunda entrada del día:
Revisando posts antiguos he descubierto que mi blog cumplió el día 10 un añito, parece increible que haya pasado un año y todavía siga más o menos vivo, para mí es un record que un interés me haya durado tanto.
¡Cómo puede cambiar la vida en un año!, por entonces mi vida estaba llena de incertidumbres en lo laboral, personal y sentimental, y hoy, poco a poco las cosas están mejorando. En lo profesional, todavía no he conseguido mi meta, pero al menos ya no tengo que preocuparme por la precariedad laboral que asola este país y que padecen numerosos universitarios de mi generación: mucho título y preparación para estar trabajando como dependientes por poco más de 600 euros, y con contrato temporal, por supuesto. Al menos, tengo un trabajo fijo de los de "para toda la vida" que me permite estudiar para ir ascendiendo a otro nivel superior.
Es en lo personal donde noto más el cambio: por fin me he independizado, he cambiado de ciudad y me siento yo misma de verdad.
En lo sentimental, bueno, todavía quedan rastros de Dorian, pequeñas heriditas que de vez en cuando duelen, pero cada vez menos, ahora ya es sólo cuestión de tiempo que desaparezcan del todo. Y sé que podré volver a enamorarme.
Por último, que me estoy poniendo sentimental y eso no puede ser, quiero dar las gracias a los que se pasan por aquí de vez en cuando a compartir estos retazos de mi vida.

Y más bodas

Como ya conté en otro post anterior, las bodas no son precisamente mi acontecimiento social favorito, gracias a cierto toque antisocial del que adolezco.
Quizá por ello, como castigo, han decidido honrarme con otra nueva invitación; así, al ya comentado enlace familiar que me espera próximamente (con pánico al avión incluido), me acaban de incluir en el club de los elegidos para la boda de mi amiga G. y, en este caso, tampoco me valen las excusas: la emotiva ceremonia se celebrará en un horrible lugar que (aquí lo puedo confesar), detesto a más no poder, y para mi desgracia está a sólo tres horas de tren de la ciudad donde vivo ahora.
Además, no conozco a ninguno de los asistentes, ni siquiera al novio, así que mi timidez enfermiza sufre profundamente al pensar en tener que intentar parecer amable por todos los medios para encajar en algún grupo y no ser la solitaria en la esquina de la barra del bar. ¡Qué poético!; al menos espero que haya barra libre.
¿Qué tal si contrato a un acompañante masculino para que la cosa se me haga más amena?, uy, esto lo he visto yo en alguna película..... A veces soy patética, ja ja.
Vaya manera de desperdiciar un fin de semana, aunque, al menos me servirá el mismo vestido que compre (qué no "compré", nótese la importancia de un acento) cuando tenga tiempo, o más bien cuando el tiempo se me eche encima, para la otra boda. Os podéis reir, pero seguro que alguna de las lectoras anónimas del blog estará de acuerdo conmigo en lo estresante que es buscar todo el kit completo para ir divina de la muerte a un sarao de estos: vestido, zapatos (lo de que sean cómodos es pedir demasiado), bolso, algo para taparse, joyas, maquillaje, peinado, ropa interior, ¡las medias!, uf, qué engorro. Y como ahora está de moda hacer una pre-boda la noche anterior, a todo ello, hay que añadir otra tanda de lo mismo para los "previos", ya que no puedes dejar de estar perfecta ni un segundo. Vamos, un horror. Y tendré que reservar hotel, y dar un sobre "abultado" como regalo, y, y, y,...... No puedo más.
¡Viva el amor libre!

jueves, 23 de agosto de 2007

Miedo a volar

Definitivamente, tengo miedo, o mejor dicho, pánico a volar. Llevo dos días consultando la web de un vuelo de esos baratos para ir a la boda, y soy incapaz siquiera de reservarlo. Me empiezan a temblar las manos y el corazón se acelera tanto que parece que me va a hacer un agujero en el pecho. Es horrible, y si ésto ocurre ahora, ¿qué pasará cuando esté ahí arriba?.
Tengo dos meses para mentalizarme (la boda es en octubre), pero los billetes tengo que sacarlos ya, porque cada día que pasa el precio es mayor y, a este paso, me saldrá más barato alquilar un taxi, ja ja (que lo haría si no fuera porque tendría que pedir un día de asuntos propios).
Me temo que tengo un problema bastante gordo.

lunes, 6 de agosto de 2007

5 "Profesionales" que no serán nombrados el empleado del mes.

Lamentablemente hay muchos más, pero así para empezar, ahí van unos cuantos. (Aclaro que la mayor puntuación la han sacado gracias a su mala educación y falta de, valga la redundancia, profesionalidad).
  1. El empleado de cierta compañía de gas, encargado del servicio de Atención al Cliente, el cual, me tuvo más de 10 minutos oyendo la misma canción; todo para una gestión estúpida, y de lo más desagradable el tipo, oiga. Y por supuesto, era un 902. Odio los call-centers esos. Por cierto, al final lo hizo mal y me tuvieron que llamar ellos para arreglar el desaguisado. (Sin comentarios).
  2. El camarero de un conocido restaurante de una gran ciudad, famoso por cierto plato de su carta, el cual debe de tener cierta aversión a los extranjeros, porque tuvo a una parejita de "guiris" que no hablaban español, esperando una hora en la terraza, bajo un sol abrasador, sin dignarse a atenderles. Sin embargo, al resto de clientes que llegaron después, los atendió rápidamente. Y los pobres turistas esperando, hasta que se cansaron y se fueron a otra parte. Así se ayuda al turismo, si señor.
  3. El taquillero de cierta estación de tren, que, ante un problema con el billete en vez de atenderme, me amenazó con llamar a seguridad. En el Servicio de Atención al Cliente me solucionaron el problema (que no era mío, sino de la propia infraestructura de la estación) y me aconsejaron que pusiera una reclamación. La puse............. (no sirvió para nada, por cierto).
  4. Seguimos con taquilleros, esta vez, la taquillera de una concurrida estación de autobuses, que, al solicitar información sobre el horario de un autobús, me remitió a un papelito pegado en la ventanilla, que se contradecía con otro que estaba justo al lado. Al solicitarle la aclaración, me volvió a remitir a los papelitos (con muy mala educación), y, cuando le volví a decir que había una contradición, me dio un tercer horario distinto. ¡Toma ya!. ¿Pero a qué hora sale el último autobús, por Dios?. Menos mal que al final me fui antes.
  5. Por último, los obreros que están haciendo una obra al lado de mi casa. ¿Por qué se ponen todos los días a las 6:30 de la mañana a hablar a voz en grito debajo de mi ventana?. ¿Es que no pueden entrar en el edificio?, ¿es que no pueden hablar bajito?, por favor, que están juntitos en amor y compañía, y la gente (o al menos yo), quiere dormir. (Qué cruz).

viernes, 3 de agosto de 2007

Odio las bodas

A pesar del riesgo de ser tachada de poco original, ahí va una confesión: odio las bodas.
El hecho de que tal repelús sea compartido por una gran mayoría de la gente no hace que el sarpullido que me sale sólo al pensar en ello sea menor. Es tal mi aversión que, si pudiera, evitaría hasta la mía propia; no sé por qué me da en la nariz que nunca "pasaré por la vicaría".
Sobre mi tranquila existencia pendía la sombra de tal celebración por parte de un familiar (una, para ser exactos), con el siguiente temor por mi parte de ser invitada a tal sufrimiento. Para más inri, la "afortunada" en cuestión no me es precisamente muy grata, y creo que el sentimiento es mutuo, pero, como en mi familia somos todos unos hipócritas, me temo que ni siquiera el hecho de gritarlo a los cuatro vientos me hubiera librado de asistir.
Sin embargo, ilusa de mí, pensé que el hecho de haberme mudado a cientos de kilómetros del lugar podría servir de excusa suficiente para librarme, ja ja, ¡error!.
Ayer me llamó mi madre para decirme que ya había invitación de boda (por cierto, ¿por qué sigo entrando en el pack con papi y mami?, ¡si ya soy una chica independiente!, ¿no merezco mi propia invitación?, ¿influirá el hecho de no tener pareja?); y yo, que ya tenía la excusa preparada contesté:
-"Pero estoy muy lejos y no tengo buena combinación ni de tren ni de autobús para llegar a tiempo, así que sintiéndolo mucho no podré ir" (sonrisa maliciosa).
Sin embargo no contaba yo con el poder persuasivo de mi madre; sólo dijo cinco palabras:
-"Tú vas a esa boda".
No le hizo falta nada más para que sintiera ese sudor frío por la espalda, el mismo que sentía de pequeña cuando hacía alguna trastada y me enfrentaba a ella. ¡Qué capacidad tiene!, ¡y ni si quiera le hizo falta verme!.
A pesar de ello, no quise rendirme sin luchar, así que con un ligero temblor de voz, argumenté:
-"¡Pero mamá!, ¿Cómo quieres que llegue a tiempo si la boda es por la mañana y yo trabajo el viernes?".
Y ella, que ya debía de tener prevista la pregunta, me soltó:
-"Pues te coges un día de asuntos propios, que para eso están. O si no, te vienes en avión y punto."
¡***@@@###!, ¡vaya dilema!, ¿voy a perder uno de mis preciados "moscosos" para asistir a tal engendro?. No.
Entonces sólo me queda la segunda opción: el avión.......
..............
.............
Segunda confesión: me da pánico el avión, y no es el típico temorcillo, no, no, AUTÉNTICO PÁNICO, es lo que siento.
Pero he decidido que la puñetera boda sirva de algo, así que voy a intentar superar mi temor a volar. (Se admiten sugerencias de como hacerlo).
Maldita boda.
¿Y por qué me habré ido a un sitio con un aeropuerto cerca?.
Socorro, socorro, socorro.

lunes, 23 de julio de 2007

Un rayito de luz

Utilizo este título tan cursi para anunciar algo que parecía increible: ¡He conocido a alguien!, pero antes de que empecéis a realizar ofrendas florales ante tamaño milagro, frenad vuestra alegría, que no es lo que parece, o por lo menos, no todavía. La noticia no da para más, "sólo" he conocido a alguien, nada más, aunque para mí, después de todo lo que pasó con el innombrable, me parecía casi imposible que me pudiera fijar en alguien más. Pero ya veis, por aquí se ha asomado M., alguien con quien conecto bastante, aunque todavía está por ver si habrá o no historia; para empezar, vivimos en ciudades diferentes y bastante separadas, aunque por temas de trabajo suele venir por aquí. Pero no adelantemos acontecimientos, por ahora sólo somos amigos, quizá no llegue a más, pero a día de hoy, me da igual. Vuelvo a tener una ilusión, y eso es lo que importa. A partir de ahí, lo que tenga que ser, será.

miércoles, 4 de julio de 2007

La mala educación (y no me refiero a la peli de Almodovar)

Una de las cosas que más detesto es la mala educación en la gente. Y no estoy hablando de una educación tan exquisita como para saber, por ejemplo, con qué cubierto se come cada alimento o a quien ha de saludarse primero al entrar en una habitación, cosas que están tan de moda entre la gente "snob" y para lo que existen numerosos libros de "autoayuda". No, me estoy refiriendo a las normas más básicas de convivencia y urbanismo, algo que debería surgir de cada uno por simple sentido común.
Reconozco que quizá sea la estricta educación que he recibido en este sentido lo que haga que ciertos detalles me superen, pero no puedo evitarlo. Ahí van varios ejemplos de ello:
-¿Por qué alguien que va en un transporte público, ya sea tren o autobús, después de tomarse una lata de lo que sea o comerse una bolsa de "deliciosa basura" tiene que dejar la sudodicha lata o bolsita de marras ahí?. ¿Qué le cuesta tirarla en la papelera que hay en el mismo tren o justo al lado de la parada del autobús?. De verdad que no lo entiendo.
-Lo mismo me pasa con los paquetes de tabaco (por ejemplo). A ver, si te fumas el último cigarro, ¿por qué tiras la cajetilla al suelo?, ¡si un poquito más allá hay una papelera!.

Yo tenía una profesora, que cuando nos enseñaba estas reglas y protestaba por lo guarra que era la gente, siempre decía: "seguro que en su casa no lo hacen". Pues bien, ya empiezo a dudar de ello, porque en el edificio donde vivo también aparecen las cajetillas de tabaco, las colillas, el plástico de pastelitos...... Y ya no es en la calle, que es el rellano de tu casa, ¿o es que no consideras que es tu casa?, ¿Te da igual que la gente que invitas a visitarte vea eso?, porque a mí no, no me gusta abrir la puerta de casa por la mañana y encontrarme esa basura ahí delante.

Me estoy centrando en el tema de la basura, pero no sólo es eso, es una sensación más general, el ver que alguien sabe que está molestando, pudiendo hacer lo que sea que esté haciendo de otra forma, sin incordiar, pero simplemente pasa de ello.

Un ejemplo más lo tengo en mi trabajo (ya sabéis que no estoy demasiado a gusto ahí). Una de las "amigas" de mi compi se pasa por su mesa todos los días para "marujear" (que nadie se ofenda por la expresión). Pues bien, nunca me ha dirigido la palabra ni me ha saludado a pesar de que estoy bien cerquita. Pero eso no es todo, todos los días también me la encuentro por la escalera y tampoco me saluda. ¿Qué le cuesta decir un simple hola?, pero eso sí, yo siempre le suelto un "hola, buenos días" con cierto recochineo interior. El día que me responda me caigo de la escalera de la sorpresa.

Pero todo lo anterior no es lo que más me molesta, no. Lo peor viene ahora: ¡¡¡¡¿Nadie le ha dicho a mi vecino de arriba que no está bien ponerse a taladrar a las doce y media de la noche de un martes?!!!!. ¡Qué la gente madruga para ir a trabajar y tiene que dormir!.

Ainss, qué cruz.

domingo, 1 de julio de 2007

Estudiar

Mal, muy mal. Si quiero subir de nivel y dedicarme a lo que realmente me gusta, tengo que estudiar, y mucho; no nos engañemos, una oposición (cualquiera) sólo se saca estudiando (yo ya he aprobado una y lo sé muy bien). Y cuanto más alto es el nivel, más hay que estudiar. No hay atajos. Y aquí estoy yo, perdiendo toda la mañana de un domingo leyendo blogs (qué bien escribe alguna gente). Si es que soy boba; ya puestos a no hacer nada productivo que mejore mi estatus laboral ( y sobre todo económico, no nos engañemos) podría haber cogido el primer tren que me llevase a algún lugar con playa y aprovechar este primer día de julio como Dios manda: sol y mar, una combinación perfecta. Prometo hacerlo algún día aunque sólo sea por salud mental ( y qué narices, por un bonito bronceado en mi piel, ja ja).
El verano no está hecho para estudiar.
La vida del opositor es un asco, y la del trabajador-de-mañana/opositor-de-tarde-y-fin-de-semana, un coñazo. Y vale, que ya sé que tengo suerte, un trabajo para toda la vida que me deja las tardes libres y que hay gente que curra todo el santo día y encima estudia y aprueba, pero eso sólo me hace sentir peor, así que pensadlo pero no golpearme con ello, please.
Necesito una buena juerga, pero ahora me espera el "fairy" y la colección de platos de la cena y el desayuno, que amenazan con salir del fregadero y venir a buscarme; y peinarme tampoco estaría mal, ja ja.
Daos un chapuzón a mi salud.

lunes, 25 de junio de 2007

El "folla-amigo"

Vaya por delante que no me gusta nada esa expresión, pero como es la que se utiliza para el tema, y es lo suficientemente descriptiva, como excepción, hoy, la utilizo.
Yo nunca he tenido uno de esos, o eran amigos o eran novios, nada de término medio; siempre he tenido que sentir "algo más" por alguien. A veces pienso que soy un poco carca, así me ha ido, claro.
Pero hete aquí que últimamente me venía yo planteando la posibilidad de cambiarle el rango a uno de mis amigos, por el que sí que podría sentir ese algo más, si no fuera porque ya no vivimos en la misma ciudad; así el peligro quedaría conjurado; ¿no dicen que la distancia es el olvido?, pues eso.
Llevábamos ya bastante tiempo medio en serio medio en broma con el temita (¿hasta donde llega lo serio y la broma?) y hoy me propone venir a visitarme con el "pack" (momento para hacer un chistecillo con el juego de palabras....) completo. ¡Anda!, ¡turismo sexual en plan castizo!, ¿pero para eso no estaba Cuba?. Directo a la yugular, sin rodeos. Pero eso no es lo malo, lo que me empieza a preocupar, es la proposición concreta que me hizo. Los que hayan leído el blog entero, o al menos los post en los que hablo de sexo (je, je) ya saben que últimamente me estoy especializando en propuestas sexuales, digamos, diferentes. Bueno, pues ésta es otra más del grupo, no doy más detalles porque es bastante íntima, pero eso es lo de menos. ¿Por qué no me ofrecen una noche de sexo normalita?, ¿por qué quieren experimentar cosas nuevas conmigo?; tengo esa curiosidad, porque servidora no da la imagen de la Diosa del sexo y del desenfreno más lujurioso, precisamente. Quizá sea por eso.
Cosas de la libido (que no líbido), supongo.
Otro que se queda sin ascenso, si es que no hay manera de hacer carrera conmigo.

domingo, 17 de junio de 2007

Reflexiones acerca de un remite

Resulta que tengo un vecino con el que además de compartir espacio vital, compartimos el primer apellido. Esto hace que, de vez en cuando, el cartero se confunda y lleguen a mi buzón sus cartas. Supongo que también se dará al contrario.
El hecho es que este viernes llegó por error una carta a él dirigida de la que lo primero que leí fue el remite. Provenía de una asociación de enfermos de una patología, digamos, peculiar. Bueno, esa no es la palabra exacta, se trata en realidad de una enfermedad tabú.
Casualmente alguien de mi familia también la padece, y nunca se habla de ella. Las pocas veces que alguien la menciona, la nombra con un eufemismo, X, por ejemplo. De hecho, yo me enteré siendo una adolescente que X era en realidad.... Z.
Por eso el remite me ha hecho pensar en la poca intimidad que da, porque, ¿realmente la persona a la que va dirigida quiere que se sepa que la padece?, no es lo mismo ser de la asociación de alérgicos al polen, por ejemplo, enfermedad común y aceptada, que de esta otra.
Es como si te llegara una carta con el remite de la "Asociación de Alcohólicos Anónimos", por ejemplo. ¿No hemos quedado en que éramos anónimos?, pues eso.
Quizá a esta persona no le importe que se sepa que la padece, eso sería estupendo, pero no deja de ser triste el hecho de que existan ciertas enfermedades que, sin ser ni siquiera contagiosas, generen rechazo en los demás o un cierto cambio en su actitud. Seguro que todo ello es debido a la falta de información sobre este tipo de enfermedades, pero puede que esté en la esencia del ser humano apartarnos de todo lo que no sea "un mundo feliz" y alejarnos del sufrimiento ajeno por un simple instinto de supervivencia.
Hay que ver la película que me he inventado yo solita por un simple remite, quizá el vecino ni padezca esta enfermedad, quizá sea un colaborador o trabajador de la asociación, o qué se yo.
Y a todo esto: ¿Qué hago yo haciendo estas reflexiones absurdas si ni siquiera conozco al interesado?. Tengo que aumentar mi vida social. Urgentemente.

martes, 5 de junio de 2007

Amigos

Cuando más triste estás y más sola te sientes, de repente, alguien se acuerda de tí y recibes una llamada, así sin más, sin ningún motivo, sólo porque esa persona pensó en tí y le apeteció charlar de nada en especial.
No te lo dije, porque no sabes que mi ánimo está bajo, pero lo hago desde aquí (esperando que no me descubras nunca): ¡gracias!, me has alegrado el día.
Es bonito sentirse querida de vez en cuando.

miércoles, 30 de mayo de 2007

Bajón, bajón, bajón.....

Pues eso, que estoy de bajón, y de los gordos.
Empiezo a plantearme si hice bien en venir a esta ciudad y elegir el trabajo que tengo. Nada es como yo esperaba, pero con esa posibilidad ya debería haber contado.
En el trabajo no tengo "compañeros", ni si quiera de boquilla, directamente me ignoran y no se molestan en disimularlo. Hay una gran diferencia generacional entre ellos y yo, pero eso no debería ser problema, por lo menos para mí nunca lo ha sido. Sólo me hace caso el "friki" del que ya hablé, ¿cómo voy a ser borde con él si es el único que me habla?. Además ayer me llevé una bronca de mi jefa delante de todo el mundo por algo que, en realidad, no era para tanto. Todo fue por un comentario inocente, sin más, pero madre, la que me armó. Nada, a partir de ahora, oir, ver y callar.
Esto de estar en terreno hostil en el trabajo no me había pasado nunca, siempre tuve una buena relación con mis compañeros y con los jefes, y nunca me tuvieron que dar ningún toque de aviso. Pero bueno, una experiencia mas.
Quizá sea una forma de ser típica de esta ciudad, porque lo de entablar relaciones se me está haciendo cuesta arriba, todo el mundo va a lo suyo, es gente muy, pero que muy cerrada, o como me llegaron a decir "somos muy nuestros". Y tanto.
Quizá sea toda la lluvia que ha caído estos días atrás, quizá los días grises son los que me han apagado el ánimo, no lo sé. Pero hoy lo veo todo negro.
Ya saldrá el sol.

viernes, 25 de mayo de 2007

Mi compañía de teléfono cuida de mi moral

Me siento indignada, estafada y, y, y......
Resulta que la compañía de teléfono con la que tengo contratado el servicio de Internet, tiene un filtro que impide el acceso a determinadas páginas. Se supone que todas ellas son de contenido pornográfico, pero me temo que la moral del programador del artefacto es mucho más estricta que la del Papa Benedicto XVI (espero no haberme equivocado con el número, con lo fácil que es llamarse Paco Pérez). Si quiero entrar a una web de salud, por ejemplo, como tenga algo de salud sexual o similar, ya salta el puñetero aviso y ahí me quedo con cara de estúpida.
En realidad el filtro en cuestión me afecta poco, porque no suelo visitar webs "sensibles", pero aún así, yo no pedí tal control y me mosquea bastante el hecho de que alguna mente brillante haya decidido cuidar de mi moralidad intachable.
No critico este servicio para el caso de los niños, hay que tener cuidado con ellos, pero aún así, el mejor canguro para ellos es que los padres se dediquen a navegar con ellos por internet, y no dejarles aparcados delante del pc, como antes con la tele. Pero de los "pequeños monstruos" ya hablaremos otro día.
Así que un día, ya mosqueada porque el filtro no me dejaba entrar en una web de salud, me decidí a llamar al servicio de atención al cliente, (qué ilusa) y allí me dicen que no figura que tenga tal servicio contratado. "Pero señorita, si estoy viendo el filtro ahora mismo", "Aquí no nos consta nada, espere a que le venga su factura y lo arregla usted misma desde nuestra web". ¡Manda "webs"!.
Vale, me aguanto y espero a que llegue la primera factura, y ¡zasss! ahí aparece el famoso servicio. Me planto en la web corporativa, me registro, me dan mi clave, y por fín llego al servicio en cuestión y ¡hala! me piden una contraseña que no tengo. Argggg. Consigo la contraseña, y veo que puedo desactivar tal servicio. Aleluya!!!!.
Llega la siguiente factura, y tachán!!!! me siguen cobrando por el filtro de los...... Vuelvo a llamar a atención al cliente, y después de escuchar toda la letanía de "si quiere esto pulse uno, si quiere lo otro pulse dos....." y yo esperando la opción de "si su paciencia está a punto de agotarse pulse....", pero nada, parece que se quedaron sin números para pulsar. Después de ver que mi consulta no encaja en la lista (¿de verdad soy la única que quiere quitarse el trasto ese?) tengo que decir en "voz alta y clara" el motivo de mi llamada, a estas alturas mi voz puede ser alta, muy alta, pero clara....., en fin, que suelto al aire mi pregunta, y, entonces, me dicen que llame aun 902. ¿Pero ésto qué es?, ¿no estoy con atención al cliente?, ¿por qué no me atiende nadie?. Sigo esperando, y ya por desesperación me atiende alguien desde vete tu a saber qué país (los famosos call centers). ¡Por fin una voz humana!, aunque mi alegría dura poco, la solución que me da es la siguiente: "eso lo puede hacer usted misma desde el área de clientes en internet". ¡Será .....!.
Vuelvo otra vez a la famosa área a ver si hay alguna opción que se me haya pasado que consista en eliminar-para-siempre-este-puñetero-servicio/no-quiero-que-me-cobren-por-algo-que-no-he-pedido, pero no veo nada, siguen las mismas opciones de siempre activar/desactivar.... Por si acaso empiezo a pinchar en ellas a ver si al abrirse encuentro más opciones, y ¡sorpresa! me pide la contraseña rara, contraseña que por supuesto, he olvidado. Argggg. Menos mal que tiene una opción de recuperar contraseña, pero, lo más lógico, me pide que ingrese la contraseña que he olvidado para que me la recuerden.
De locos.
Así que aquí estoy, con un filtro que no quiero, una contraseña que no recuerdo, un cabreo enorme y una cara de imbécil de órdago.
Siento el rollo de hoy, pero estoy que muerdo. Odio que me tomen por idiota.

martes, 15 de mayo de 2007

No sé decir que no

Bueno, eso no es del todo cierto. En realidad, cuando no me importa el "quedar bien", el "que dirán" y demás prejuicios sociales y me guio sólo por mi santa voluntad, sí sé decir que no; el problema radica en que ese NO suena de lo más borde y desagradable, y, claro, con un par de noes tan tajantes, una se gana una reputación de antisocial que después no hay quien se la quite de encima, ni con la más angelical de las sonrisas y servidumbres.
Así que, normalmente, apechugo y me trago por ello todos los marrones posibles. El último de ellos viene directamente desde mi oficina (ya haré un post hablando del Nuevo Trabajo). Allí tenemos un "friki" de los potentes que es bastante brasas, y, mira tú por donde, ha decidido "tomarme bajo su protección", lo que viene a significar en cristiano, "darme el coñazo diario". Vamos que cuando veo que viene en mi dirección huyo hacía donde sea para no encontrármelo.
Pues bien, mi "friki-amigo" me ha colocado una especie de cita a ciegas con un amigo suyo que vendrá el mes que viene a la Nueva Ciudad por motivos de trabajo y se quedará algún tiempecito por aquí. Así que ya veis, por lo que parece habrá una cena con el amigo, el friki y su santa esposa. Y digo yo, ¿qué narices pinto yo ahí?, pero claro, como el tío este me lo ha propuesto en plan amigable, para que conozca nueva gente (y bla, bla, bla), pues eso, que no he podido decir que no. Lo que me faltaba, encima de aguantarle todo el día en el trabajo, ahora tendré que verle fuera de allí y conocer a su mujer, y como le guste el asunto, seguro que insiste en organizar otro evento y, y, y,........ madre, que angustia me está entrando.
Y el cachondeo que habrá en el trabajo, porque claro, eso de que yo tenga que ir a cenar con ese no pasará desapercibido, ni mucho menos. Seré la diversión del curro por mucho tiempo. Socorro.
¿Puedo confiar en un inminente cataclismo nuclear?

viernes, 4 de mayo de 2007

Curioseando en el messenger

Ya he dicho más de una vez que esto de la informática y los "interneses" no es mi fuerte, así que seguramente muchos de vosotros ya conocereis de sobra los truquitos del messenger, pero para mí ha sido un descubrimiento, desagradable, por cierto.
Como decía, en mi ardua labor de investigación tecnológica, he descubierto como saber quien te ha eliminado del messenger, opción no recomendable para espíritus sensibles y momentos de autoestima baja.
Tenía yo varios contactos con los que hacía tiempo que no hablaba, (antiguos compañeros de curro y cosas así; una vez que dejamos de vernos perdemos todo el interés y el "contacto", ja ja, un buen juego de palabras). Y me dio por pensar que a lo mejor me habían eliminado del messenger, una opción que no censuro, puesto que una limpieza de vez en cuando viene bien, aunque yo nunca he utilizado esa posibilidad, no sé, me da pena eliminar de un plumazo a alguien que en algún momento significó algo para mí, prefiero la herramienta de "no admitir", no es tan drástica, aunque quizá sea un poco "aprovechada": ahora quiero hablar contigo/ahora paso de tí. Pero, reconozcámoslo, a veces no tenemos nada que decir a ese hombrecito (¿donde está la igualdad de género?) verde iluminado y es un auténtico coñazo hablar de idioteces sólo para quedar bien. (Ay, madre, ¿seré una hipócrita?).
Bueno, que me disperso, a lo que iba, que gracias a mi curiosidad hice un terrible descubrimiento: ¿Sabéis quién me ha eliminado?, sí, Dorian, no podía ser otro. Cada vez entiendo menos a este tipo, que facilidad tiene para eliminar todo sin más, en plan: ya no me sirves, te tiro a la basura. Me alegro de que haya salido de mi vida, ahora de verdad, cada vez descubro nuevos rasgos de su personalidad, a cual peor.
Así que yo también me he dado el lujo de eliminarle, hala, a tomar por c.....
Sin embargo, la otra gente, la que yo pensaba que sí me tenía eliminada, me conservan, aunque sea en reserva, ¡bien por ellos!.
Por cierto, para los que no sepan como se comprueba lo de la eliminación, la ruta es la siguiente: pinchamos en Herramientas/opciones/privacidad, y ahí con el botón derecho en el nick de la persona en cuestión, si sale activada la opción "eliminar"....... oohhhh, se siente amigo, te han pegado la patada. Seguro que hay algún procedimiento más fácil para averiguarlo, pero yo estoy contenta con mi descubrimiento.
Y ahora sólo espero que no haya ninguna opción que permita saber quien te tiene como no admitido, porque como a alguno de mis contactos le de por investigarlo....... se me caería la cara de vergüenza!!!!

lunes, 30 de abril de 2007

Peluquería

Esto de mudarse a la Nueva Ciudad trae más complicaciones de las que a simple vista puede parecer. Además de adaptarme a ella y a sus gentes, debo volver a encontrar unos "servicios mínimos" de confianza, tales como una panadería que haga un pan y un bizcocho de nueces tan rico como los que hace la de mi (ex) barrio de toda la vida (nótese el momento morriñoso que me invade); una modista que sea capaz de adaptarme la ropa a mis numerosos cambios de peso sin estropearla, y un largo etc.....
Pero además, está...... ¡la peluquería!, sí, ese, para mí, centro de tortura; porque, ¿hay algo más horrible que dejar tu cabeza en manos desconocidas?.
Vaya por delante que yo odio ir a la peluquería, no soporto los olores de los productos, ni el ruido de los secadores, ni las conversaciones insulsas que se entablan allí; y por supuesto, me pone de los nervios pensar que tengo que perder una tarde entera ahí.
Por todo ello, encontrar una peluquería que me guste es algo fundamental, ya que tengo que pasar el mal trago, al menos que sea de la forma menos desagradable posible.
Otro motivo es que yo, cuando me siento en el sillón y me miro en el espejo de la pelu, me vuelvo idiota, aparte de verme horrible, claro. Me viene la peluquera de turno (¿por qué nunca es la misma?) y me pregunta: "¿qué quiere hacerse?", e invariablemente, yo no sé que contestar; bueno sí sé lo que quiero: que me ponga monísima, pero el problema es que no sé cómo. Pero vamos a ver, ¿no eres tú la profesional?, pues mira mi cara y dime que es lo que mejor me queda. ¿De qué sirve traer la foto con el último peinado de Elsa Pataki si en mi cara de pan me va a hacer parecer a la Duquesa de Alba?. Pero nada, la niñata que me ha tocado en gracia se queda mirándome como una boba esperando que me llegue a mí la iluminación. Y así queda el resultado. Un cromo.
Por eso quiero encontrar una peluquería en la que me pueda sentar y decir, "hazme lo que quieras" (borren esas sonrisitas morbosas, que este es un tema serio) sin que me vuelvan rubia como a cierta bloggera que se pasa por aquí de vez en cuando, aunque seguro que a ella la dejaron "divina".
En esa búsqueda esta semana voy a ir a la peluquería de mi nuevo barrio. Que Dios y Llongueras me cojan confesada.
Os contaré.
(Por cierto, una vez más, y mira que prometí no hacerlo, he vuelto a toquitear la plantilla del blog y se me fueron las estadísticas a la m. , no es que fueran para tirar cohetes, pero son las mías, jo!!!!. Así que a empezar a contar de nuevo.....)

sábado, 28 de abril de 2007

Tarde de sábado

Tarde de sábado, esperando una llamada, que no llega, que no llegará. Echo de menos aquella noche de noviembre, cuando, gracias a un espejismo, pude volver a ver la luz. Ese espejismo eras tú; ahora yo tengo que aprender a admitir que sólo fue una ilusión, nada más.

Tarde de sábado perdida, con tantas cosas por hacer.....

(Por cierto, conseguí abrir el tarro después de todo un día de esfuerzos; me dejé las muñecas en el intento)

lunes, 9 de abril de 2007

Mirando un frasco de cristal

No os dejéis engañar por el título, este post no tiene ningún tinte romántico, ni nada por el estilo, es todo mucho más banal.
¿Qué habéis hecho en Semana Santa?, me gustaría decir que yo he hecho un viaje fantástico a algún lugar maravilloso en la compañía perfecta, pero no, no ha sido así. Señoras y señores.... he ido..... ¡al pueblo!. Tachannnnn!!!!!!!
El problema de ser una chica independiente (o al menos lo intento) lejos de casa y de la familia obliga a hacer estos sacrificios, es decir, a ir de visita al pueblo de los padres, donde se juntan toda la parentela de más de 45 años(los de menos edad todavía tienen hijos pequeños que tiranizan el lugar de vacaciones, angelitos).
Así que mis vacaciones se han reducido a recibir muchos besos de tías abuelas solteronas, responder innumerables veces a la pregunta de..... (seguro que ya sabéis cual es....... )"¿Cuándo te vas a echar un novio y casarte?????", ver mucho campo, con su fauna autóctona y otra que no lo es tanto....
Y comer, eso sí, me he puesto hasta los ojos de comer: embutidos de todas clases, guisos, dulces.... ¿qué sería de un pueblo sin sus buenos productos?.
Y hete aquí que de ahí viene mi problema con el frasco: una de mis tías cocina de miedo y siempre para una multitud, aunque sólo tenga cuatro invitados. Este domingo hizo un cocido descomunal y riquísimo (tenía de todo, todo, todo) y claro, sobró y en un alarde de generosidad, me metió parte de las sobras en un gran frasco de cristal, para que la pobrecita de Sibyl comiera caliente al menos una semana. Hasta aquí perfecto, pero....
¿Como narices abro el frasco??????, está tan cerrado y es tan grande que soy incapaz de desenroscarlo, y no, no vale lo de los golpecitos en el culo del frasco, ni lo de meter el cuchillo entre el cristal y la tapa.
Así que aquí estoy, mirando el frasco con un manjar en su interior y yo muerta de hambre.
Se admiten ideas.

viernes, 30 de marzo de 2007

He vuelto

¡Hola a todos!
Por fin estoy aquí de nuevo, y eso que creía que no lo iba a conseguir. Al llevar más de un mes sin conectarme al blog, he olvidado todas las claves, contraseñas y demás historias. ¡Qué susto me he llevado al creer que había perdido el blog!. Si, ya sé que el mundo sería más feliz sin mis paranoias, pero ¿qué queréis?, creo que es lo más constante que he hecho en mucho tiempo, así que....
¿Y qué ha sido de mi vida este mes?, bueno, me he dedicado fundamentalmente al sufrido deporte de buscar piso. ¡Dios mío! ¡qué horror!, ha sido una experiencia bastante agotadora a la par que frustrante. Los alquileres están por las nubes, y eso que me he marchado a una ciudad que no es demasiado grande, que si no..... Claro, a esto hay que añadir que yo quería vivir sola, ya que me independizo lo hago del todo, no quiero tener que aguantar a nadie, y que nadie tenga que sufrirme. No sé, me parece importante eso de ser independiente del todo.
Así que aquí estoy, en mi pequeño apartamento, que se come más de la mitad de mi sueldo (bastante exiguo, por cierto), pero que al fin puedo decir que es MI CASA. Así, en mayúsculas, ¡qué bien suena!. Y lo que me ha costado encontrarlo, he visto autenticas vergüenzas por las que pedían un pastón, así que, aunque me sigue pareciendo carísimo, aún tengo que darme un canto en los dientes por tenerlo.
También he empezado a trabajar en mi puesto de funcionaria, bueno, eso de trabajar es un decir, porque llevo sólo una semana, y todavía no he hecho nada de nada, sólo encender el ordenador.
Otro día os contaré como va mi experiencia laboral y el contacto con la nueva ciudad, que está siendo más complicado de lo que yo esperaba.
Por hoy ya está bien, sólo quería dar señales de cibervida.

lunes, 26 de febrero de 2007

Me marcho

Comienza mi nueva vida, (de funcionaria) lejos de aquí. Me marcho a otra ciudad, donde empezaré una vez más ( y ya son unas cuantas). Nuevo trabajo, nueva casa, nueva ciudad, espero que nuevos amigos. ¿Qué me deparará el destino allí?, estoy un poco asustada por tantos cambios que me vienen encima, ¿seré capaz de hacer bien mi trabajo?, ¿encajaré?, ¿encontraré por fin a alguien que compagine conmigo?. Cuantas dudas.
Hoy llamé a mi nuevo centro de trabajo para avisar de mi incorporación, y resultó que tenía mal apuntado el número de teléfono, ¿sabéis a que lugar había llamado?, como no, ¡ a un restaurante chino!. No podía ser otra cosa, claro, ja, ja.
Empieza bien la aventura.
Mañana me voy, no sé cuando volveré a escribir, seguro que me lanzaré de cabeza al primer ciber que encuentre, ya sea para leer los blogs que me tienen enganchada (aunque ya no comente en ellos) o para contar mis aventurillas.
Hasta pronto.

viernes, 9 de febrero de 2007

Envidias

No deja de sorprenderme lo envidiosa que es la gente; ahora, con el tema de mi aprobado, estoy observando curiosas reacciones. Claro que hay mucha gente que se alegra de corazón, pero hay otra, curiosamente dentro del grupo de "amigos íntimos" (¿quien dijo aquello de "con amigos así, para qué quiero enemigos"?) que destilan quina por todos los poros. He oído de todo, desde aquello de "eso ha sido suerte" (parece que no cuenta el esfuerzo de estudiar), pasando por "las plazas están dadas, seguro que tienes enchufe" (es archiconocido mi íntima relación de parentesco con la portera del chófer del subsecretario del Ministro X, no te digo) a mi favorita: "pero esa oposición es de un nivel muy bajo, ¡con los estudios que tú tienes!, renunciarás a ella, ¿no?" (por supuesto, me presenté porque me aburría, no tenía otra cosa mejor que hacer). Claro, que éstos, al menos, no lo disimulan, pero luego están otros, los que te dicen "qué bien" pero les pasa por la cara un mueca de "gesto torcido" que....
En fin, será que el ser humano es de naturaleza envidiosa. Aún así hay dos tipos de envidia, porque una cosa es que yo (ser envidioso) quiera lo mismo que tú, y otra es que no sólo lo quiera sino que además quiero que tú (objeto de mi envidia) pierdas lo que envidio. El primer tipo es entendible, todos tenemos debilidades, pero el segundo me parece ya de una vileza infumable.
Espero no ser así nunca.
De todas formas, estas reacciones, aunque me da pena que provengan de gente que aprecio, no me van a afectar: chico/as, aunque os reconcoma las entrañas, ¡Sibyl es funcionaria! (bueno, en ciernes, pero de la otra forma queda mejor).

lunes, 22 de enero de 2007

He aprobado

Sí, queridos amigos, aunque parezca increible, por fin he aprobado una oposición. ¡Ya soy funcionaria!. Bien, bien, bien.
Es cierto que no es ni la oposición ni el nivel que esperaba, pero en estos momentos me da igual. Ya llegará el momento de aprobar la que realmente quiero. Hoy soy feliz, por fin tengo un trabajo fijo para toda la vida. Se acabaron las horas extras sin remunerar, el trabajar por la tarde, la sombra del despido en cada esquina.
No me esperaba este aprobado, así que la alegría es aún mayor, después de tantas penas, hoy me olvido de todo, de Dorian, de...., ¿qué más da?, hoy comienza una nueva vida para mí.
Además, tendré la posibilidad de cambiar de ciudad, me vendrán bien nuevos aires.
Hoy el cielo sí es azul.

miércoles, 17 de enero de 2007

Más sobre sexo

Este blog no nació con la intención de hablar de sexo, sin embargo, últimamente se está llenando de posts relativos al "tema". Quizá tenga relación con el hecho de ser la única chica "disponible" dentro de un grupo de amigos obsesionados con ello (supongo que por la falta de práctica, ja, ja).
A las propuestas sexuales, digamos, diferentes que he tenido en estos meses, se ha añadido el cibersexo; ¡ya lo que me faltaba!.
Pero contemos la historia:
Algunos años atrás (cómo odio esta expresión, me recuerda que me estoy haciendo vieja) tenía yo un novio, I., un capullo integral, de los que a mí me gustan. La relación no duró demasiado tiempo, me dejó (lo habitual) y siguió siendo igual de indeseable. Nuestro trato se limitó a un frío "hola" al encontrarnos casualmente y poco más.
Sin embargo, hace casi dos años, algo sucedió y su vida tuvo que cambiar para siempre. Ya no podría volver a hacer las mismas cosas que antes, tendría que aprender a vivir de nuevo, de otra manera, con muchas limitaciones.
Estuve meditando mucho tiempo si sería buena idea ir a verle, después de nuestra fría relación. Para abreviar un poco esta historia, resumiré diciendo que le visité y volvimos a tener contacto. En estos dos años ha conseguido asumir su nueva situación y, el hecho de ver las cosas ahora de diferente manera, le ha transformado en una gran persona, ¡quien lo diría!. ¡Lástima que haya tenido que pasar eso para que cambiara!.
Ahora no vivimos en la misma ciudad, así que nuestros contactos se centran sobre todo en charlas a través del messenger, lo que hace que pueda desahogarse sin miedo al pudor.
"Aquello" le afectó a muchas parcelas de su vida, también a la sexual, lo que para él es casi un trauma. Ahora ha de recurrir a todo tipo de estímulos para poder tener un poquito de satisfacción. Internet es su herramienta principal, pero odia su frialdad. No lo dice, pero estoy segura que después de "terminar" se siente absolutamente asqueado por los recursos utilizados.
Esta es la primera parte de la historia, en breve vendrá la segunda (si soy capaz de contarla).
17/01/2007

miércoles, 3 de enero de 2007

Feliz 2007

Un minipost para desear que el 2007 sea un gran año para todos.