miércoles, 30 de mayo de 2007

Bajón, bajón, bajón.....

Pues eso, que estoy de bajón, y de los gordos.
Empiezo a plantearme si hice bien en venir a esta ciudad y elegir el trabajo que tengo. Nada es como yo esperaba, pero con esa posibilidad ya debería haber contado.
En el trabajo no tengo "compañeros", ni si quiera de boquilla, directamente me ignoran y no se molestan en disimularlo. Hay una gran diferencia generacional entre ellos y yo, pero eso no debería ser problema, por lo menos para mí nunca lo ha sido. Sólo me hace caso el "friki" del que ya hablé, ¿cómo voy a ser borde con él si es el único que me habla?. Además ayer me llevé una bronca de mi jefa delante de todo el mundo por algo que, en realidad, no era para tanto. Todo fue por un comentario inocente, sin más, pero madre, la que me armó. Nada, a partir de ahora, oir, ver y callar.
Esto de estar en terreno hostil en el trabajo no me había pasado nunca, siempre tuve una buena relación con mis compañeros y con los jefes, y nunca me tuvieron que dar ningún toque de aviso. Pero bueno, una experiencia mas.
Quizá sea una forma de ser típica de esta ciudad, porque lo de entablar relaciones se me está haciendo cuesta arriba, todo el mundo va a lo suyo, es gente muy, pero que muy cerrada, o como me llegaron a decir "somos muy nuestros". Y tanto.
Quizá sea toda la lluvia que ha caído estos días atrás, quizá los días grises son los que me han apagado el ánimo, no lo sé. Pero hoy lo veo todo negro.
Ya saldrá el sol.

viernes, 25 de mayo de 2007

Mi compañía de teléfono cuida de mi moral

Me siento indignada, estafada y, y, y......
Resulta que la compañía de teléfono con la que tengo contratado el servicio de Internet, tiene un filtro que impide el acceso a determinadas páginas. Se supone que todas ellas son de contenido pornográfico, pero me temo que la moral del programador del artefacto es mucho más estricta que la del Papa Benedicto XVI (espero no haberme equivocado con el número, con lo fácil que es llamarse Paco Pérez). Si quiero entrar a una web de salud, por ejemplo, como tenga algo de salud sexual o similar, ya salta el puñetero aviso y ahí me quedo con cara de estúpida.
En realidad el filtro en cuestión me afecta poco, porque no suelo visitar webs "sensibles", pero aún así, yo no pedí tal control y me mosquea bastante el hecho de que alguna mente brillante haya decidido cuidar de mi moralidad intachable.
No critico este servicio para el caso de los niños, hay que tener cuidado con ellos, pero aún así, el mejor canguro para ellos es que los padres se dediquen a navegar con ellos por internet, y no dejarles aparcados delante del pc, como antes con la tele. Pero de los "pequeños monstruos" ya hablaremos otro día.
Así que un día, ya mosqueada porque el filtro no me dejaba entrar en una web de salud, me decidí a llamar al servicio de atención al cliente, (qué ilusa) y allí me dicen que no figura que tenga tal servicio contratado. "Pero señorita, si estoy viendo el filtro ahora mismo", "Aquí no nos consta nada, espere a que le venga su factura y lo arregla usted misma desde nuestra web". ¡Manda "webs"!.
Vale, me aguanto y espero a que llegue la primera factura, y ¡zasss! ahí aparece el famoso servicio. Me planto en la web corporativa, me registro, me dan mi clave, y por fín llego al servicio en cuestión y ¡hala! me piden una contraseña que no tengo. Argggg. Consigo la contraseña, y veo que puedo desactivar tal servicio. Aleluya!!!!.
Llega la siguiente factura, y tachán!!!! me siguen cobrando por el filtro de los...... Vuelvo a llamar a atención al cliente, y después de escuchar toda la letanía de "si quiere esto pulse uno, si quiere lo otro pulse dos....." y yo esperando la opción de "si su paciencia está a punto de agotarse pulse....", pero nada, parece que se quedaron sin números para pulsar. Después de ver que mi consulta no encaja en la lista (¿de verdad soy la única que quiere quitarse el trasto ese?) tengo que decir en "voz alta y clara" el motivo de mi llamada, a estas alturas mi voz puede ser alta, muy alta, pero clara....., en fin, que suelto al aire mi pregunta, y, entonces, me dicen que llame aun 902. ¿Pero ésto qué es?, ¿no estoy con atención al cliente?, ¿por qué no me atiende nadie?. Sigo esperando, y ya por desesperación me atiende alguien desde vete tu a saber qué país (los famosos call centers). ¡Por fin una voz humana!, aunque mi alegría dura poco, la solución que me da es la siguiente: "eso lo puede hacer usted misma desde el área de clientes en internet". ¡Será .....!.
Vuelvo otra vez a la famosa área a ver si hay alguna opción que se me haya pasado que consista en eliminar-para-siempre-este-puñetero-servicio/no-quiero-que-me-cobren-por-algo-que-no-he-pedido, pero no veo nada, siguen las mismas opciones de siempre activar/desactivar.... Por si acaso empiezo a pinchar en ellas a ver si al abrirse encuentro más opciones, y ¡sorpresa! me pide la contraseña rara, contraseña que por supuesto, he olvidado. Argggg. Menos mal que tiene una opción de recuperar contraseña, pero, lo más lógico, me pide que ingrese la contraseña que he olvidado para que me la recuerden.
De locos.
Así que aquí estoy, con un filtro que no quiero, una contraseña que no recuerdo, un cabreo enorme y una cara de imbécil de órdago.
Siento el rollo de hoy, pero estoy que muerdo. Odio que me tomen por idiota.

martes, 15 de mayo de 2007

No sé decir que no

Bueno, eso no es del todo cierto. En realidad, cuando no me importa el "quedar bien", el "que dirán" y demás prejuicios sociales y me guio sólo por mi santa voluntad, sí sé decir que no; el problema radica en que ese NO suena de lo más borde y desagradable, y, claro, con un par de noes tan tajantes, una se gana una reputación de antisocial que después no hay quien se la quite de encima, ni con la más angelical de las sonrisas y servidumbres.
Así que, normalmente, apechugo y me trago por ello todos los marrones posibles. El último de ellos viene directamente desde mi oficina (ya haré un post hablando del Nuevo Trabajo). Allí tenemos un "friki" de los potentes que es bastante brasas, y, mira tú por donde, ha decidido "tomarme bajo su protección", lo que viene a significar en cristiano, "darme el coñazo diario". Vamos que cuando veo que viene en mi dirección huyo hacía donde sea para no encontrármelo.
Pues bien, mi "friki-amigo" me ha colocado una especie de cita a ciegas con un amigo suyo que vendrá el mes que viene a la Nueva Ciudad por motivos de trabajo y se quedará algún tiempecito por aquí. Así que ya veis, por lo que parece habrá una cena con el amigo, el friki y su santa esposa. Y digo yo, ¿qué narices pinto yo ahí?, pero claro, como el tío este me lo ha propuesto en plan amigable, para que conozca nueva gente (y bla, bla, bla), pues eso, que no he podido decir que no. Lo que me faltaba, encima de aguantarle todo el día en el trabajo, ahora tendré que verle fuera de allí y conocer a su mujer, y como le guste el asunto, seguro que insiste en organizar otro evento y, y, y,........ madre, que angustia me está entrando.
Y el cachondeo que habrá en el trabajo, porque claro, eso de que yo tenga que ir a cenar con ese no pasará desapercibido, ni mucho menos. Seré la diversión del curro por mucho tiempo. Socorro.
¿Puedo confiar en un inminente cataclismo nuclear?

viernes, 4 de mayo de 2007

Curioseando en el messenger

Ya he dicho más de una vez que esto de la informática y los "interneses" no es mi fuerte, así que seguramente muchos de vosotros ya conocereis de sobra los truquitos del messenger, pero para mí ha sido un descubrimiento, desagradable, por cierto.
Como decía, en mi ardua labor de investigación tecnológica, he descubierto como saber quien te ha eliminado del messenger, opción no recomendable para espíritus sensibles y momentos de autoestima baja.
Tenía yo varios contactos con los que hacía tiempo que no hablaba, (antiguos compañeros de curro y cosas así; una vez que dejamos de vernos perdemos todo el interés y el "contacto", ja ja, un buen juego de palabras). Y me dio por pensar que a lo mejor me habían eliminado del messenger, una opción que no censuro, puesto que una limpieza de vez en cuando viene bien, aunque yo nunca he utilizado esa posibilidad, no sé, me da pena eliminar de un plumazo a alguien que en algún momento significó algo para mí, prefiero la herramienta de "no admitir", no es tan drástica, aunque quizá sea un poco "aprovechada": ahora quiero hablar contigo/ahora paso de tí. Pero, reconozcámoslo, a veces no tenemos nada que decir a ese hombrecito (¿donde está la igualdad de género?) verde iluminado y es un auténtico coñazo hablar de idioteces sólo para quedar bien. (Ay, madre, ¿seré una hipócrita?).
Bueno, que me disperso, a lo que iba, que gracias a mi curiosidad hice un terrible descubrimiento: ¿Sabéis quién me ha eliminado?, sí, Dorian, no podía ser otro. Cada vez entiendo menos a este tipo, que facilidad tiene para eliminar todo sin más, en plan: ya no me sirves, te tiro a la basura. Me alegro de que haya salido de mi vida, ahora de verdad, cada vez descubro nuevos rasgos de su personalidad, a cual peor.
Así que yo también me he dado el lujo de eliminarle, hala, a tomar por c.....
Sin embargo, la otra gente, la que yo pensaba que sí me tenía eliminada, me conservan, aunque sea en reserva, ¡bien por ellos!.
Por cierto, para los que no sepan como se comprueba lo de la eliminación, la ruta es la siguiente: pinchamos en Herramientas/opciones/privacidad, y ahí con el botón derecho en el nick de la persona en cuestión, si sale activada la opción "eliminar"....... oohhhh, se siente amigo, te han pegado la patada. Seguro que hay algún procedimiento más fácil para averiguarlo, pero yo estoy contenta con mi descubrimiento.
Y ahora sólo espero que no haya ninguna opción que permita saber quien te tiene como no admitido, porque como a alguno de mis contactos le de por investigarlo....... se me caería la cara de vergüenza!!!!