miércoles, 28 de noviembre de 2007

Falta de sensibilidad artística

Ayer, tarde de frío, decidí dar un paseo por el centro para ir de compras (o sea, entrar en todas las tiendas, revolver todo y no comprar nada). Cuando ya, harta de tanto gentío (habrá crisis económica, pero las colas en las cajas siguen siendo enormes, y aún no han llegado las rebajas), decidí volverme a casa, me di de bruces con una “conocida”, algo así como la amiga de una amiga que conocí en el cumpleaños de no-se-quién. Al ser un choque frontal no había manera de disimular y hacerse la distraída, así que tocó el típico saludo:
Conocida Anónima: “hola, tú eres la amiga de X, ¿verdad?”.
Sibyl: “Si, y tú eres la amiga de Y, cuanto tiempo.
C.A.: “Oye, ¿Ibas a algún sitio?”. Preguntita comprometida.
Sibyl: “No, estuve de compras, pero ya me iba a casa”.
Gran error. Resulta que C.A. tiene un hermano que a su vez tiene una amiga que es “artista” y que esa misma noche, cerca de donde nos encontrábamos, inauguraba una exposición, así que me invitó a ir, por aquello de que la inauguración estuviera llena de gente y fuera un éxito.
Así que allí me planté con ella, sin saber muy bien de qué iba la cosa, pensando que sería de fotografía o algo así. Y sí, algo de fotografía sí había, pero no del tipo de la que me esperaba.
En la puerta nos juntamos con los amigos de la “artista” y fuimos a recorrer la exposición. El grupito contenía todos los estereotipos esperables: el gay super-sensible que disfrutaba a mares con la exposición, la típica chica con gafas de pasta que se afea intencionadamente para parecer más intelectual, la americana de intercambio que todo le parece muy cool, el gótico “hastiado” de vivir y la panoli con cara de no enterarse de nada (esta última era yo, por supuesto). La muestra consistía, básicamente, en fotos del culo de la autora, eso sí, adornado con líneas de distintos colores y en pelucas junto con algún círculo pintado de colores. Desde luego el blanco y negro no era lo suyo.
Imaginaos la situación, yo viendo todo aquello, pensando en donde estaría el valor artístico de las ¿obras? y rodeada de supuestos “eruditos” recién salidos de la facultad de arte emocionados por lo bueno que era “aquello”. Menos mal que, por ser la inauguración, había barra libre, así que me lancé a los chupitos mientras escuchaba la conversación de mis compañeros, intentando fingir que todo aquello me parecía “lo más del arte vanguardista” y no sé cuantas patochadas más. Os lo aseguro, alucinaba completamente con lo que estaba oyendo; incluso había un chico emocionadísimo porque la “autora” tenía programada una visita guiada explicando su obra. Entonces pensé que éste era de los míos, de los que no se había enterado de nada y por eso necesitaba una atención especial de la artista, pero no. Resulta que era un seguidor de todos sus trabajos (Dios mío, ¿pero hay más horrores como este?). Ahí fue cuando dejé los chupitos y me pasé directamente a los cócteles (riquísimos, por cierto, eso sí que era una buena obra de arte, je je), intentando pasar desapercibida y esperando al momento oportuno para irme sin ser demasiado evidente. En algún momento intenté participar en la conversación haciendo un comentario “positivo” sobre una foto, y la de las gafas de pasta me lanzó una mirada por encima del hombro en plan “¿Cómo te atreves a hablar si está claro que tú no tienes ni idea?”. En fin, otro cóctel por favor.
En estas estábamos cuando se acercó un hombre, de unos cuarenta y tantos años, vestido con chaqueta de pana y bufanda, (verídico, otro estereotipo) que estaba escuchando la conversación del grupo para que transmitieran sus felicitaciones a la autora. “Este se ha tomado más cócteles que yo” pensé, porque no me podía creer que también él estuviera abducido por lo que había visto, pero sí, él también había caído.
En fin, que llegué a mi casa con un pelotazo de los gordos y totalmente convencida de ser una ignorante en el tema del arte y completamente insensible a las vibraciones que este emite.
Y hoy, resaca.

sábado, 24 de noviembre de 2007

Sesión musical



Quizá sea más conocida la versión que de esta canción hizo Guns N' Roses, (Edito: la versión es de Ugly Kid Joe, como comentó Guigon)pero hoy he decidido poner al intérprete original, Harry Chapin, para demostrar lo poco que han cambiado algunas cosas en 30 años.
Cats in the cradle es del año 1974, está incluida en el álbum Verities & Balderdash; en ella se describe a un padre tan ocupado en sus tareas que se pierde el placer de ver crecer a su hijo.
Han pasado unos cuantos años desde entonces, pero la letra de esa canción podría escribirse hoy mismo y no notaríamos diferencia.
Merece la pena reflexionar un poco al respecto, ¿no?.

Aquí os dejo la letra.

My child arrived just the other day
Came to the world in the usual way
But there were planes to catch and bills to pay
He learned to walk while I was away
He was talkin’ ’fore I knew it
And as he grew he said,
’I’m gonna be like you, dad,
You know I’m gonna be like you.’

Chorus
And the cat’s in the cradle and the silver spoon,
Little boy blue and the man ’n the moon.
’when you comin’ home? ’
’son, I don’t know when. we’ll get together then.
You know we’ll have a good time then.’

Well, my son turned ten just the other day.
He said, ’thanks for the ball, dad. come on, let’s play.
Could you teach me to throw? ’
I said, ’not today. I got a lot to do.’
He said, ’that’s okay.’ and he walked away and he smiled and
he said,
’you know, I’m gonna be like him, yeah.
You know I’m gonna be like him.’

Chorus

Well, he came from college just the other day,
So much like a man I just had to say,
’I’m proud of you. could you sit for a while? ’
He shook his head and he said with a smile,
’what I’d really like, dad, is to borrow the car keys.
See you later. can I have them please ? ’

Chorus

I’ve long since retired, my son’s moved away.
I called him up just the other day.
’I’d like to see you, if you don’t mind.’
He said, ’I’d love to, dad, if I could find the time.
You see my new job’s a hassle and the kids have the flu,
But it’s sure nice talkin’ to you, dad.
It’s been sure nice talkin’ to you.’
And as I hung up the phone it occurred to me,
He’d grown up just like me.
My boy was just like me.

Chorus

martes, 6 de noviembre de 2007

Quien quise ser (post melancólico y ñoño)

Últimamente ponen en la tele un anuncio de un coche (que, por cierto, hay que ver lo que inventan para anunciar este tipo de cosas, ya se podían esmerar un poco más para otra clase de productos), en el que a un hombre lo llevan a un lugar donde están todas las cosas que nunca tuvo. Pues bien, a mí me ha pasado algo similar, no me han llevado a ningún sitio, pero he conocido a una persona que es todo lo que yo he querido ser y nunca fui: estudió la carrera que me hubiera gustado hacer y se dedica a esa profesión, lo que ya es un logro en este país, donde hay miles de licenciados trabajando en cualquier cosa menos en aquello para lo que estudiaron (yo misma, sin ir más lejos). Ha vivido en numerosos sitios, lo que ha hecho que desde muy joven haya sido independiente; habla varios idiomas, mientras que yo sigo peleándome con el inglés; practica varios deportes, a mí se me daban mal en el colegio y nunca más lo volví a intentar, la clase de gimnasia era una tortura, aunque había compañeras más torpes que yo, ¿eh?.
Por si fuera poco, es la típica persona que cae bien a todo el mundo a primera vista, sin ningún esfuerzo. Yo, o bien me esfuerzo para ello, o bien dejo que me conozcan, y si tienen interés en hacerlo, al final me quieren. Lo malo es la gente que se queda en el camino porque no se esfuerzan en intentar conocer a alguien. Claro, que en realidad, personas tan perezosas no merecen la pena.
En fin, que al conocer a L. y ver mi yo "soñado" reflejado, me ha dado por pensar en lo que he hecho con mi vida hasta el momento, y en intentar adivinar qué pasos me han llevado hasta aquí, pasos que la mayoría de las veces se han dado sin pensar en las consecuencias tan importantes que tendrían.
¿Cómo sería mi vida de haber cambiado alguna decisión?, pienso que muy distinta, pero, ¿sería mejor?, no lo sé, aunque sería divertido ver donde podría acabar, o no, quien sabe, ahora mismo podría estar dedicándome al estudio de la influencia del clima en el escarabajo patatero, ¿por qué no?, ja ja.
Y esta reflexión me lleva a otra, ¿es feliz L. con su vida?, ¿es realmente quien siempre ha querido ser?. Somos todos tan distintos, que lo que es bueno para uno para otro es un infierno. Es curioso como un mismo hecho puede afectar de manera tan distinta a la vida de la personas que lo experimenten.

Ya no podemos borrar las huellas de los pasos que hemos dado, pero sí pararnos un poco en el camino y reflexionar hacia donde queremos ir, y como hacerlo.

En fin, que hoy me he levantado con el día tonto y este post es un ejemplo de ello. Sorry.