miércoles, 27 de diciembre de 2006

No tengo suerte en el amor

No, no tengo suerte, o será que no se elegir, o que soy boba. Creo que la última opción gana por goleada. Pero eso hace que me sienta aún peor.
Cuando estaba a punto (recalco lo de "a punto") de olvidar a Dorian, conozco a G. Un chico divertido, cariñoso..... Vamos, de los que me gustan. Nos hacemos amigos y hasta alcanzamos un buen grado de confianza, lo que hace que me confiese un problema, bastante serio, que tiene. A partir de ese momento Sibyl despliega todo su manto protector, se viste la armadura y se lanza directa a combatir el mal. Ella sola, así de cabeza. Y mientras tanto, G, descansa.
Todo ese esfuerzo me ha producido un gran desgaste, pero al mismo tiempo he conseguido quitar a Dorian de mi pensamiento y empezar a ver con otros ojos a G. Y justo ahora, cuando casi podía empezar a ver de nuevo la luz, G. me confiesa que está enamorado de C., y no sólo eso, sino que la historia está inacabada y vete tú a saber como terminará.
C., no podía ser otra, claro, es un ser encantador. Yo que los conozco a los dos, nunca creí que hubiera algo entre ellos, y mira, menuda historia.
Nada, otra vez a recular y a volver a ocultarme en mi cueva. Esta vez no hubo suerte, tampoco. Otra vez será.
Y lo peor es que mientras escribo mi pequeño desahogo, tú estás en el messenger bombardeándome con tus problemas (los que ya conocía y los nuevos ) pidiendo mi ayuda. ¿Y de mí quién se ocupa?.

martes, 26 de diciembre de 2006

Por fin se acabó el fin de semana navideño

Odio la Navidad. Sí, ya sé que es un argumento muy manido, pero es así. No soporto la reunión anual de mi familia. Será porque mi familia no se puede definir exactamente con el término "familia unida". Más bien, podría definirse como, "familia que no se soporta". No estoy hablando de la familia más cercana, lo que se conoce como "núcleo familiar", es decir, padres y hermanos. Nosotros nos toleramos bastante bien, y creo que hasta nos queremos. No, me estoy refiriendo a la familia a lo grande, o sea, abuelos, tíos, primos y demás especímenes.
Todos los años es la misma historia: viaje hasta el pueblo con los consabidos atascos y cabreos del personal, llegar a una casa vieja y cerrada, donde hace un frío que pela. ¿Por qué no pondrán calefacción?. Luego los besos de rigor, los "¡Qué guapa estás!", "¿Te has cortado el pelo?", y bla, bla, bla. Pero todavía falta lo peor, repartir las habitaciones. Y claro, como no hay suficientes camas para todos..... ¿Con quién me tocará dormir este año?. No sé que prefiero, si con las primas pequeñas o con la tía solterona. Qué cruz, Dios mío.
Supongo que cuando muera la abuela todo será distinto. Pero no os engañéis, todo este paripé no es por ella, no. Mi abuela (ni su marido) nunca quiso a sus hijos, ni mucho menos a sus parejas ni a los hijos de sus hijos. Así que lo de la reunión familiar para todos es un engorro, yo sé que por ella, nos mandaba a todos a paseo (y por sus hijos también), pero, claro, el pueblo, el que dirán....
Así que ahí estamos todos, intentando aguantarnos unos a otros poniendo buena cara. Y eso, con el frío que hace en esa casa, es muy difícil, creedme.
Bueno, ya pasó el primer trago, el de fingir que nos alegramos cuando nos vemos (es una vez al año, tampoco es para tanto); también el segundo, el reparto de camas, que para mí es lo peor, esta vez me tocó la tía solterona, cachisss!!!, me toca dormir acurrucada en una esquina de la cama y rezando para que no me de patadas. Pues sí que empezamos bien.
Este año le corresponde hacer la cena a la tía T., vaya trabajo que le ha caído. Da igual lo que se esfuerce, la abuela sacará pegas a todo; que si ésto no me gusta, que aquello es una tontería, que si has hecho mucha comida para nada..... Todos los años lo mismo, cambia la víctima, pero el guión es el mismo. Y la tía T. hasta las narices y a punto de mandar a paseo a la abuela, al marido y a todos nosotros. Sería divertido que alguien lo hiciera alguna vez de verdad.
Después haces apuestas contigo misma para ver quien de los tíos se emborracha primero, y ruegas que no sea tu padre, porque si no, ya la hemos liado. Te elegirá a tí como blanco y ya sabes cual será la batería de reproches: "esta hija mía, que no hay manera de que se eche un novio decente".... Aunque eso suele ser cosa de las madres, en mi familia es mi padre el empeñado en casarme. Ya dije que mi familia era peculiar.
Bueno, hemos terminado con los postres. A estas horas, quien más y quien menos está con una copa de más y llega el momento de hablar de política. Adiós, este si que es el plato fuerte. Momento de acostar a los niños, que llevan desde hace un buen rato berreando. Y digo yo, ¿podrán las pobres criaturitas dormir con las voces que "los mayores" están dando ahora?. Pues parece que sí; qué lindos son los niños, tan inocentes. Cualquiera diría que se han pasado toda la noche pegando gritos y correteando por la casa empujándonos a todos. En el fondo, siento envidia de no poder hacer lo mismo, y, al mismo tiempo, recuerdo lo bien que lo pasaba yo cuando tenía su edad haciendo esas mismas cosas. Vaya, los enanos están haciendo que me ponga sentimental. No, sólo ha sido un espejismo, la noche continúa, y las voces, y las discusiones politiqueras. No puedo más, me voy a la cama. Espero que cuando venga la tía no haga mucho ruido, no quiero que me despierte. Es una esperanza vana, lo sé.
Bueno, sólo queda la comida de mañana, y después, todo acabó, hasta la próxima. Carretera y a casita.
Me gustaría que mi Navidad fuera distinta, pero no lo es. Sin embargo, es odioso que me queje, porque hay tanta miseria en el mundo, tanta gente que lo pasa mal, tanto sufrimiento.... Por eso, quiero mostrar mi admiración por todos aquellos que, de una manera u otra, ayudan a los demás, aunque sólo sea subiendo las bolsas de la compra a una anciana. Eso me reconcilia con el mundo. Ojalá yo sea capaz de hacer lo mismo.

miércoles, 6 de diciembre de 2006

Propuestas sexuales

Ayer me fui de copas con un buen amigo, de esos de "los de siempre". Sirva ésto como aviso para entender un poco mejor el estado en que F se encontraba. Ja, ja.
La noche empezó como es habitual, bien, risas y demás y, entre copita y copita, el tonteo de rigor. El pobre sabe que no tiene nada que hacer conmigo, pero siempre lo intenta, al menos, una vez, ¡quien sabe!, quizá algún día me pille con la guardia bajada.
La noche se fue poniendo cada vez más "picantona", se nota que estaba relajado, y es muy fácil hablar conmigo de cualquier cosa. Total, que nos pusimos a hablar de fantasias sexuales y demás. Hasta que me contó la suya más personal: parece ser que al caballero le pondría increíblemente el hecho de que yo (y por lo que parece sólo yo) le observara mientras practica sexo. Imaginaos mi cara: a cuadros me quedé. Luego me propuso ligarse a cualquier chica del pub (es de los que no tienen problemas para eso), llevársela a casa y enchufar la web-cam para que yo les viera. Contesté que no, claro, y hoy ya anda el pobre compungido por si pienso que es un obseso o algo así. Ja, ja, nada más lejos de mi pensamiento, cada uno que disfrute a su manera. Sin embargo, sí me pareció rara la petición.
Y eso me lleva a pensar que algo extraño debe estar sucediendo, porque mirad las últimas "ofertas" sexuales que me han hecho: un trío, cibersexo, y ahora, ésto.
Yo sólo quiero un tío normal. (¿O quizá es ésto lo normal?).

viernes, 1 de diciembre de 2006

Ventajas de estar triste

Pues sí, aunque no lo parezca, estar triste tiene sus ventajas; ahí van algunos ejemplos:
1) Tengo que estudiar, no tengo ganas. Bueno, como estoy triste, me doy la tarde libre a ver si me animo. (O sea, que no doy un palo al agua).
2) Dieta, uff, no debería caer en la tentación del chocolate, pero como estoy triste, me doy un homenaje.
3) Estoy triste, no me apetece salir. Mejor, así no tengo que aguantar a la pesada de N. (Por cierto, ¿por qué mis amigos tienen unas novias tan tontas?)
4) Como no salgo no tengo que pensar en qué ponerme. ¡Qué alivio!. Que si ésto ya me lo puse hace dos semanas, y no voy a repetir modelo tan pronto, que si me pongo algo atrevido con el consiguiente ataque de celos de la tal N. y bronca en la pareja (no entiendo por qué las novias de mis amigos tienen celos de mí, si es vox populi que sólo tengo ojitos para el mamón de ....Bueno, ya sabéis). Que si hace frío y mejor algo cómodo... (Debería preocuparme, empiezo a sacrificar el ir sexy por el ir abrigada, cosas de la edad, ¡Ay madre!).
En fin, que todo son ventajas, oye.

viernes, 24 de noviembre de 2006

Te echo de menos

Hoy pienso en tí y te echo de menos. Pero tú no te lo mereces, ni siquiera has vuelto a llamar.
Pierdo el tiempo recordándote cuando podría estar con J. o con A. o incluso con C. o D. ¿Por qué cuando tantas oportunidades llaman a mi puerta no puedo eliminar tu sonrisa de mi mente?.
El amor es un asco.

miércoles, 22 de noviembre de 2006

A Dios pongo por testigo

Pues eso, que a Dios pongo por testigo que no volveré a tocar más la plantilla del blog. He estado enredando y se me ha ido todo al carajo. Cagüentó!. Hasta digo palabrotas, con lo finísima y educadísima que soy yo.
Bueno, que se quede así, ya no hago nada más, no vaya a ser que la fastidie más.
Por cierto, aprovecho para afirmar que sigo viva.
Otro día más.

viernes, 10 de noviembre de 2006

No soy cariñosa

Ya lo dejo claro en el título del post de hoy: no soy una persona cariñosa, o al menos no cariñosa al uso. Vamos, que no soy de las que van repartiendo besos y abrazos como la mujer esa de la India, ya sabéis a quien me refiero, "la abrazadora mundial". Se pasa todo el día dando abrazos, la pobre, debe llegar a la noche con un dolor de brazos.... Eso sí, dicen que reparte energía positiva, no sé, quizá debería ir a verla a ver si me toca algo, que buena falta me hace.
Ups, que me desvío del tema. Lo que quiero decir con la entrada de hoy, es que a mí no se me da bien exteriorizar los sentimientos, al menos en lo que se refiere al amor o al dolor, porque la alegría y la felicidad no las puedo disimular. Algo es algo. Seguramente es debido en parte a mi timidez, pero también tiene que ver con un profundo (o exagerado quizá) respeto hacia el espacio de los demás. Sin embargo, a pesar de no prodigar estos gestos de cariño, yo demuestro mi afecto mediante fórmulas mucho más sutiles y a las que se les puede dar menor importancia, por ejemplo, si alguien empieza en un nuevo trabajo, nunca faltará una llamada o un mensaje mío para desearle suerte la noche anterior y otro más la noche siguiente para preguntarle como fue el primer día, nunca olvido un cumpleaños.... Este tipo de cosas.
Sin embargo, a pesar de lo anterior, me encanta que me den "afecto físico", es decir, besos, achuchones y demás. Vamos, que me gusta que me soben. Y ojo, que no estoy hablando de amor, sólo de cariño. Y ésto me pasa con cualquier persona que conozca y me caiga bien. Bueno, no con todos. Sólo hay dos personas que me provocan el efecto contrario, que me dan asco.
Sí, ya sé que suena horrible, porque son dos personas a las que tengo mucho aprecio, pero es superior a mis fuerzas, no lo soporto. Una de ellas es mi primo Raúl, y el otro, mi amigo Carlos.
Lo del primero es mucho más grave, porque nos hemos criado juntos, es muy cariñoso y está siempre pegándome achuchones, haciéndome cosquillas y demás. Sin embargo, me gusta cuando lo hace su hermano David, que es igual o peor que él.
Con Carlos es distinto, él tampoco es muy cariñoso, es una persona bastante fría, pero también muy respetuosa, yo achaco a lo segundo el hecho de que casi nunca tenga un gesto físico conmigo. Pero a veces lo ha tenido, y he sentido la misma sensación de asco (no hay otra palabra para definirlo) que con Raúl. Además, ahora sé que Carlos está enamorado de mí, así que la cosa se complica aún más.
Este es un post atípico, pero me siento fatal por tener esos sentimientos y estar aguantándolos delante de ellos. Creo que soy una persona horrible.
Lo siento, tenía que desahogarme.
(Por cierto, Dorian sólo tuvo conmigo un gesto de esos una vez, hace ya varios meses, y sólo con éso ya fui feliz. Soy una ilusa).

viernes, 3 de noviembre de 2006

De dietas

Hoy he quedado con mi amiga Eva. Tenemos la tradición, desde el instituto, de quedar de vez en cuando para comer (siempre en el mismo sitio, que para algo es una tradición) y después ir al cine. Ahora ya no quedamos tanto, se casó y sus prioridades pasaron a ser otras. Tampoco ha habido cine, tenía la tarde reservada para ir con Rubén (el marido) a comprar el nuevo lavavajillas. Vamos, un planazo.
Pero me hacía falta verla y charlar sobre Dorian, al que, por cierto, ella nunca soportó. Así que está encantada con la situación, y su consejo fue el siguiente:
"Tú lo que tienes que hacer es buscarte un buen tío que te quiera y te trate bien".
Hala, ahí queda eso, como si fuera tan fácil.
Pero este post no va sobre Dorian (no quiero que su figura manche el blog nunca más), sino sobre Eva. Más concretamente, sobre su estado actual: está a dieta, otra vez.
Ella siempre ha sido gordita (y guapa), lo mismo que toda su familia. Y creo que desde que la conozco siempre ha estado a dieta. Pero siempre han sido dietas a base de pastillas y cosas así. Resumiendo, que nunca han sido eficaces. Supongo que la falta de ejercicio y bastantes precocinados tuvieron algo de culpa.
Bueno, pues como iba diciendo, hoy fuimos al "restaurante" de siempre, cierta hamburguesería muy conocida, por cierto. Y allí estaba yo, en la cola, preparada para pedir nuestro tradicional menú "me-lo-pone-todo-y-el-helado-de-chocolate-doble", cuando ella con cara de susto me dice:
"Quieta" (leer al estilo Chiquito). "¿Tú sabes las calorías que tiene todo eso?, claro, como tú estás delgadita....(aquí creí notar cierta mirada de envidia), a mí pídeme una ensaladita".
Creo que la cara de asombro que puse se reflejó en todos los espejos.
Luego me explicó que está a dieta (otra vez) porque Rubén le ha dado un toque de atención. ¡Toma ya! Eso sí que es un "buen tío que te cuide". (Por cierto, ¿alguien sabe por qué los casados engordan?).
El caso es que esta dieta es de las de verdad, de esas de contar calorías, lípidos, hidratos de carbono y demás ingredientes.
¡Hasta tiene un cuaderno en el que apunta lo que puede comer cada día!: "Si ahora como ésto, son X calorías, así que tendré que renunciar a ésto otro y a lo de más allá para no pasarme, entonces me sobran X-Y calorías, que me las puedo gastar en aquello, que además tiene pocos hidratos.....". Ojiplática me quedé, ni las más altas finanzas le llegan a la suela del zapato. También descubrí lo útil que es la calculadora del móvil. (¡Sólo le faltó calcular logaritmos!). Y lo peor de todo, nunca me he sentido tan culpable por comerme una hamburguesa y un helado de chocolate.
De vuelta a casa me he parado a pensar (malo, malo, malo) que desde que volví a estudiar hago una vida totalmente sedentaria y que como siga así también voy a engordar. ¡Horror, lo que le faltaba a mi autoestima!. Así que aquí me tenéis, calculando calorías yo también y descubriendo que al ritmo que llevo, dentro de tres meses tendré que renovar todo el vestuario.
Creo que me voy a poner a dieta yo también. (¿He comentado ya que carezco de personalidad?).
¿Cuantas calorías tendrá la tortilla de patatas que voy a cenar?.

miércoles, 1 de noviembre de 2006

De la blogosfera

Gracias a este encierro cartujano que me he impuesto, estoy descubriendo cosas interesantes y, no, ninguna de ellas tiene que ver con mi yo interior, ni con la paz espiritual ni con nada tan filosófico y pedante.
No, lo que estoy descubriendo es el universo del blog. ¡Toma ya! ¡Y eso lo dice una que edita el suyo propio!.
Debo reconocer que, cuando empecé este blog no tenía ni la menor idea del funcionamiento del mundillo bloggero. Simplemente me picó la curiosidad (si los demás lo hacen, ¿por qué no yo?, que poca personalidad tengo, madre), y me lancé, sin saber ni como se creaba. Ni que decir tiene que me fui a lo más fácil: "Cree su propio blog en tres pasos", esta es la mía, pensé. A continuación le di a la tecla de " Crear blog" y " sí a todas las opciones". Y ya veis el resultado: un blog de andar por casa, sencillito. (Por cierto, que todavía no sé ni como se suben imágenes ni sonido, pero ya llegaré a ello).
Por otro lado, no sé escribir, ni tengo una vida apasionante sobre la que pueda hablar (si tuviera imaginación me la podría inventar, pero tampoco es mi caso, todos tenemos limitaciones), por lo que a los ojos de cualquiera podría parecer que estoy perdiendo el tiempo tecleando mis desvaríos mentales, pero he descubierto que el escribir estas tonterías me ayuda a pensar y como tengo tan mala letra... Pues ¡hala! me creo un blog para mí misma (egocéntrica que es una). Y tan feliz.
Bueno, pues como iba diciendo, llevo un tiempo dedicándome a leer blogs. No tenía ni idea de la cantidad de gente que vuelca sus "pensamientos-vivencias-paranoias raras" en la red. Ha sido un descubrimiento la tecla de búsqueda aleatoria de blogs. Hay de todo, desde los que tienen (o eso creen) pretensiones literarias, algunos con gran talento, por cierto, hasta las cosas más peregrinas, como una mujer que se dedica a hacer figuritas de ganchillo y utiliza este medio para venderlas. Sin olvidar los fanáticos del gore y aficiones raras varias o los pseudoreligiosos y apocalípticos. Por cierto, ¿habéis visto el del hombre que se dedica a contar el Antiguo Testamento con muñequitos Clicks (o como se diga)?. Y sin olvidar, claro está, a los que se dedican a publicar fotos de su querido perro o de su bebé. ¿Qué pensará la criatura al verse de esa guisa?. (Me refiero al niño, porque el perro poco puede opinar, el pobre).
De todos ellos, los que más me gustan ( y donde incordio un poco dejando un comentario) son aquellos en los que la gente con mayor o menor sentido del humor (e incluso a veces sin él) cuenta sus vivencias diarias, sean éstas reales o ficticias. Es tranquilizante ver que a todos, en todo el mundo, nos suceden las mismas cosas. ¿O debería ser preocupante?.
Me gustaría ser psicóloga para poder explicar la atracción que sentimos por dejar entrever nuestras vidas gracias al anonimato de internet, y, a su vez, el interés por "espiar" las experiencias de los demás. ¿O es compartir?.
Sigo buscando nuevas historias.
Una ávida lectora de blogs.
P.D. Encontrar urgentemente un manual de blogs para torpes.

viernes, 20 de octubre de 2006

De pelis porno

Llevaba mucho tiempo sin escribir. No quiero estar todo el día contando penas, porque yo no soy así, pero lo de Dorian me ha afectado más de lo que me esperaba. Quizá no sea tan fuerte como creo. Pero hoy el tema no va de eso (¿o quizá sí?).
Como ahora estoy en una fase de retiro voluntario y no tengo ganas de salir, estoy descubriendo el maravilloso mundo televisivo. Así, el fin de semana pasado, cuando ya no pude aguantar más "Salsa Rosa" o como se llame ahora, me puse a ver una peli porno en un canal local.
Fue la primera vez que me tragué (no sé si es el mejor verbo para hablar de este tema) una entera (al menos estando sola), y no entiendo la atracción que siente la gente por ellas.
Supongo que en ésto, como en todo, habrá clases, y que las películas que ponen en los canales locales no serán de muy buena calidad, pero siempre es la misma rutina cien veces repetida: primero rollo pareja en varias posturas (notándose de forma evidente los cortes), después rollo "bollo" (¿por qué les pone tanto a los hombres el tema lésbico?, a mí no me excita lo más mínimo ver a dos tíos haciéndolo) y para la apoteosis final, el rollo trío, orgía, ésto ya es variable.
Y todo ello sin entrar a valorar en profundidad (ejem) el papel de las "actrices".
Todo lo anterior me lleva a preguntarme una cosa: ¿realmente se puede "aprender" algo de este tipo de películas?.
Tengo un amigo que presume de ser un experto (y me lo creo) en cine porno. Tiene una colección interminable de películas. Pero, ¿realmente sabe como satisfacer (de verdad) a una mujer?. Sinceramente, no creo que controlar todo tipo de aparatos extraños y técnicas complicadas sea una garantía de éxito. No lo sé, no conozco a ninguna de sus chicas así que no tengo referencias reales, aunque hace mucho que no está con nadie.
Dime de qué presumes.....
De todas formas, ésto no es ninguna crítica moralina a este tipo de cine, sólo son curiosidades que me rondan por la cabeza en un viernes lluvioso.
Otro día más.

lunes, 25 de septiembre de 2006

Horóscopo

Hoy leo mi horóscopo en una revista "femenina". Vaya por delante que no suelo leer este tipo de revistas dirigidas supestamente a mujeres de hoy, porque por lo que parece no reúno los requisitos imprescindibles para ser una superwoman. ¡Ja! ¿Y tú que sabrás?, ¿me conoces acaso?, pues eso.
Bueno, que me voy del tema, (otro día me despacharé a gusto), a lo que iba, el horóscopo. Dice así:
ARIES:
"Inicias la última semana del mes con buenos augurios para tu vida amorosa".
Se me atraganta el café. ¿Cómo dice?, ¿habré entendido mal?. Sigo leyendo:
"Gozarás de un gran poder de seducción y podrás conseguir lo que anelas."
(Aquí gran carcajada)
¿Encima los astros se cachondean de mí?, ¿pero no se han enterado que Dorian no se ha dejado seducir por mí?, ¿qué vive un amor perfecto con su nueva novia?.
¿Tendrá algo que ver en este error astral el hecho de que Plutón ya no sea un planeta?.
Pero, ahora que caigo, Dorian es Aries, y desde luego no se puede negar que su vida amorosa va viento en popa.
¿Será entonces que no soy Aries?, ¿habré nacido en otra fecha?, ¡ups!, de aquí al "¿de dónde vengo?, ¿a dónde voy?, ¿quien soy?" hay un paso.
Ya sé por qué nunca leo el horóscopo, su lectura genera preguntas filosóficas que están fuera de mi limitada capacidad intelectual.
No me pidáis más. Es lunes.
(P.D. otro día hablaré de sexo, que también es muy fisiológico. Lo tengo prometido).

domingo, 24 de septiembre de 2006

De "Aviones Plateados", Maná, Camilo Sexto y demás rarezas.

div align="justify">Son casi las diez y media y ya estoy frente al ordenador. ¡Vaya mañana de domingo!. Claro, que ayer fue peor.
Después del gran disgusto que me llevé, tuve que recurrir a un método infalible: la canción "Aviones Plateados" de El Último de la Fila. No sé por qué, pero esta canción hace que llore a lágrima viva.
Así pues, tras escuchar dicha canción unas ocho veces (contadas) y llorar "todo un río" como cantan los Maná, se me quedó la cara roja y los ojos igual de hinchados que dos globos aerostáticos. Pero eso sí, me quedé de lo más "agustito" que diría ya sabéis quien.
Siguiendo con esta divagación musical, creo que la canción que mejor describe mi sentimiento actual es "Melancolía" de Camilo Sexto, pero sinceramente, no me veo yo gritando por el pasillo a pleno pulmón aquello de "Ya no puedo más, ya no puedo más....", aunque podría ser una terapia sustitutiva a la de los aviones, por lo menos no me pondría tan fea. Será cuestión de estudiarlo, pero para otra ocasión. Mi etapa actual de duelo exteriorizado ha finalizado. Don´t cry over spilt milk!.
[ ¡Qué ganas tenía de soltar esta frase en algún sitio!, da al blog un toque cosmopolita (por Dios, no confundir con "toque Cosmo"). Para algo tenía que servir mi cursillo intensivo de inglés.]
Dejemos a un lado los idiomas y volvamos a mi corazón roto; a partir de ahora se acabó el llorar y empieza la etapa de afrontar la realidad con la cabeza fría.
¿Qué es lo que me pasa?, simplemente, que no sé perder.
Me miro al espejo y me digo: "bonita tienes que aprender a aceptar que no siempre se consigue lo que uno quiere y a no llevarte estos sofocones tan grandes". Me lo digo con cara seria, así como intentando que aprenda la lección, pero en cuanto veo el cuadro de cara que se me ha quedado, me hecho a reir. No puedo evitarlo.
Así no hay manera de aprender de los errores.

sábado, 23 de septiembre de 2006

Hoy es un día triste

El desamor, ah!, el desamor!Hoy es un día que, no por esperado es menos triste.Hoy me he enterado de que él (llamémosle Dorian) está con otra. ¡Cómo describir la puñalada que he sentido en el corazón!. Es lo malo de amar en silencio, sabes, temes, que ese día llegará, pero siempre creí que podría haber algo entre nosotros; había momentos en los que parecía estar a punto de saltar la primera chispa, pero luego todo retrocedía.Y yo esperaba, esperaba que él me mirara de modo diferente... y callaba... y ocultaba mis sentimientos delante de los demás....Pero en el fondo sabía que este día llegaría.Me lo dijo un amigo, el pobre, ¡no sabía el dolor que me estaba causando!, ¡creía que me iba a alegrar!. Qué ironía, maldita la gracia que me hace.Todavía no he hablado con él, temo ese momento, y más aún, cuando la tenga que conocer. ¿Podré seguir ejerciendo mi papel de "superamiga"?.¿Por qué pudiendo elegir a cualquiera le elegí a él?, creo que ya sé la respuesta: porque es el único que se me resiste, quizá, (sólo quizá), si él hubiera empezado a mostrarse interesado en mí yo hubiera perdido el interés. O no, nunca lo sabré.Hoy es un día triste, pero se abre una nueva etapa en mi vida.

domingo, 10 de septiembre de 2006

Hola

Esta es la primera vez que escribo en un blog. Realmente no sé por qué me he decidido a crear uno, quizá para poder expresar todo lo que realmente siento amparándome en el pretendido anonimato de internet. Quizá.
En los próximos post iré hablando sobre mí, mi aburrida vida y todo lo que se me pase por la cabeza.
Para abrir boca, esbozaré un breve retrato mío:
Se puede decir que no soy fea, la gente me define con esa expresión tan horrible de "una chica mona", aunque yo creo que soy bastante normalita con algún día bueno.
En cuanto a la edad, bueno, tengo problemas para asimilarla, digamos que estoy en esa peligrosa franja en la que tus conocidos (con buena y con mala intención, según los casos) te espetan a la primera de cambio la famosa frase de: "se te va a pasar el arroz". Y todo porque estoy soltera y sin novio (desde hace bastante tiempo, además). Y digo yo, ¿alguien se ha preguntado alguna vez si a mí me gusta el arroz?.
Trabajo: ¡uff, que gran tema!. También pertenezco a otro grupo curioso, el de licenciados universitarios que no logran hacerse un hueco en el mundo laboral y que por ello se lanzan de cabeza al mundo de las oposiciones.
Oposiciones, ¡qué gran palabra!, todo un mundo aparte, quien haya estado relacionado alguna vez con ellas, seguro que lo entenderá.
Ya tendremos tiempo de hablar de eso.
Creo que es hora ya de poner fin a la primera sesión introductoria de lo que será este blog.
Saludos