martes, 6 de noviembre de 2007

Quien quise ser (post melancólico y ñoño)

Últimamente ponen en la tele un anuncio de un coche (que, por cierto, hay que ver lo que inventan para anunciar este tipo de cosas, ya se podían esmerar un poco más para otra clase de productos), en el que a un hombre lo llevan a un lugar donde están todas las cosas que nunca tuvo. Pues bien, a mí me ha pasado algo similar, no me han llevado a ningún sitio, pero he conocido a una persona que es todo lo que yo he querido ser y nunca fui: estudió la carrera que me hubiera gustado hacer y se dedica a esa profesión, lo que ya es un logro en este país, donde hay miles de licenciados trabajando en cualquier cosa menos en aquello para lo que estudiaron (yo misma, sin ir más lejos). Ha vivido en numerosos sitios, lo que ha hecho que desde muy joven haya sido independiente; habla varios idiomas, mientras que yo sigo peleándome con el inglés; practica varios deportes, a mí se me daban mal en el colegio y nunca más lo volví a intentar, la clase de gimnasia era una tortura, aunque había compañeras más torpes que yo, ¿eh?.
Por si fuera poco, es la típica persona que cae bien a todo el mundo a primera vista, sin ningún esfuerzo. Yo, o bien me esfuerzo para ello, o bien dejo que me conozcan, y si tienen interés en hacerlo, al final me quieren. Lo malo es la gente que se queda en el camino porque no se esfuerzan en intentar conocer a alguien. Claro, que en realidad, personas tan perezosas no merecen la pena.
En fin, que al conocer a L. y ver mi yo "soñado" reflejado, me ha dado por pensar en lo que he hecho con mi vida hasta el momento, y en intentar adivinar qué pasos me han llevado hasta aquí, pasos que la mayoría de las veces se han dado sin pensar en las consecuencias tan importantes que tendrían.
¿Cómo sería mi vida de haber cambiado alguna decisión?, pienso que muy distinta, pero, ¿sería mejor?, no lo sé, aunque sería divertido ver donde podría acabar, o no, quien sabe, ahora mismo podría estar dedicándome al estudio de la influencia del clima en el escarabajo patatero, ¿por qué no?, ja ja.
Y esta reflexión me lleva a otra, ¿es feliz L. con su vida?, ¿es realmente quien siempre ha querido ser?. Somos todos tan distintos, que lo que es bueno para uno para otro es un infierno. Es curioso como un mismo hecho puede afectar de manera tan distinta a la vida de la personas que lo experimenten.

Ya no podemos borrar las huellas de los pasos que hemos dado, pero sí pararnos un poco en el camino y reflexionar hacia donde queremos ir, y como hacerlo.

En fin, que hoy me he levantado con el día tonto y este post es un ejemplo de ello. Sorry.

No hay comentarios: