lunes, 25 de septiembre de 2006

Horóscopo

Hoy leo mi horóscopo en una revista "femenina". Vaya por delante que no suelo leer este tipo de revistas dirigidas supestamente a mujeres de hoy, porque por lo que parece no reúno los requisitos imprescindibles para ser una superwoman. ¡Ja! ¿Y tú que sabrás?, ¿me conoces acaso?, pues eso.
Bueno, que me voy del tema, (otro día me despacharé a gusto), a lo que iba, el horóscopo. Dice así:
ARIES:
"Inicias la última semana del mes con buenos augurios para tu vida amorosa".
Se me atraganta el café. ¿Cómo dice?, ¿habré entendido mal?. Sigo leyendo:
"Gozarás de un gran poder de seducción y podrás conseguir lo que anelas."
(Aquí gran carcajada)
¿Encima los astros se cachondean de mí?, ¿pero no se han enterado que Dorian no se ha dejado seducir por mí?, ¿qué vive un amor perfecto con su nueva novia?.
¿Tendrá algo que ver en este error astral el hecho de que Plutón ya no sea un planeta?.
Pero, ahora que caigo, Dorian es Aries, y desde luego no se puede negar que su vida amorosa va viento en popa.
¿Será entonces que no soy Aries?, ¿habré nacido en otra fecha?, ¡ups!, de aquí al "¿de dónde vengo?, ¿a dónde voy?, ¿quien soy?" hay un paso.
Ya sé por qué nunca leo el horóscopo, su lectura genera preguntas filosóficas que están fuera de mi limitada capacidad intelectual.
No me pidáis más. Es lunes.
(P.D. otro día hablaré de sexo, que también es muy fisiológico. Lo tengo prometido).

No hay comentarios: