Tarde de sábado, esperando una llamada, que no llega, que no llegará. Echo de menos aquella noche de noviembre, cuando, gracias a un espejismo, pude volver a ver la luz. Ese espejismo eras tú; ahora yo tengo que aprender a admitir que sólo fue una ilusión, nada más.
Tarde de sábado perdida, con tantas cosas por hacer.....
(Por cierto, conseguí abrir el tarro después de todo un día de esfuerzos; me dejé las muñecas en el intento)
No hay comentarios:
Publicar un comentario