martes, 18 de septiembre de 2007

Y más bodas

Como ya conté en otro post anterior, las bodas no son precisamente mi acontecimiento social favorito, gracias a cierto toque antisocial del que adolezco.
Quizá por ello, como castigo, han decidido honrarme con otra nueva invitación; así, al ya comentado enlace familiar que me espera próximamente (con pánico al avión incluido), me acaban de incluir en el club de los elegidos para la boda de mi amiga G. y, en este caso, tampoco me valen las excusas: la emotiva ceremonia se celebrará en un horrible lugar que (aquí lo puedo confesar), detesto a más no poder, y para mi desgracia está a sólo tres horas de tren de la ciudad donde vivo ahora.
Además, no conozco a ninguno de los asistentes, ni siquiera al novio, así que mi timidez enfermiza sufre profundamente al pensar en tener que intentar parecer amable por todos los medios para encajar en algún grupo y no ser la solitaria en la esquina de la barra del bar. ¡Qué poético!; al menos espero que haya barra libre.
¿Qué tal si contrato a un acompañante masculino para que la cosa se me haga más amena?, uy, esto lo he visto yo en alguna película..... A veces soy patética, ja ja.
Vaya manera de desperdiciar un fin de semana, aunque, al menos me servirá el mismo vestido que compre (qué no "compré", nótese la importancia de un acento) cuando tenga tiempo, o más bien cuando el tiempo se me eche encima, para la otra boda. Os podéis reir, pero seguro que alguna de las lectoras anónimas del blog estará de acuerdo conmigo en lo estresante que es buscar todo el kit completo para ir divina de la muerte a un sarao de estos: vestido, zapatos (lo de que sean cómodos es pedir demasiado), bolso, algo para taparse, joyas, maquillaje, peinado, ropa interior, ¡las medias!, uf, qué engorro. Y como ahora está de moda hacer una pre-boda la noche anterior, a todo ello, hay que añadir otra tanda de lo mismo para los "previos", ya que no puedes dejar de estar perfecta ni un segundo. Vamos, un horror. Y tendré que reservar hotel, y dar un sobre "abultado" como regalo, y, y, y,...... No puedo más.
¡Viva el amor libre!

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