Gracias a este encierro cartujano que me he impuesto, estoy descubriendo cosas interesantes y, no, ninguna de ellas tiene que ver con mi yo interior, ni con la paz espiritual ni con nada tan filosófico y pedante.
No, lo que estoy descubriendo es el universo del blog. ¡Toma ya! ¡Y eso lo dice una que edita el suyo propio!.
Debo reconocer que, cuando empecé este blog no tenía ni la menor idea del funcionamiento del mundillo bloggero. Simplemente me picó la curiosidad (si los demás lo hacen, ¿por qué no yo?, que poca personalidad tengo, madre), y me lancé, sin saber ni como se creaba. Ni que decir tiene que me fui a lo más fácil: "Cree su propio blog en tres pasos", esta es la mía, pensé. A continuación le di a la tecla de " Crear blog" y " sí a todas las opciones". Y ya veis el resultado: un blog de andar por casa, sencillito. (Por cierto, que todavía no sé ni como se suben imágenes ni sonido, pero ya llegaré a ello).
No, lo que estoy descubriendo es el universo del blog. ¡Toma ya! ¡Y eso lo dice una que edita el suyo propio!.
Debo reconocer que, cuando empecé este blog no tenía ni la menor idea del funcionamiento del mundillo bloggero. Simplemente me picó la curiosidad (si los demás lo hacen, ¿por qué no yo?, que poca personalidad tengo, madre), y me lancé, sin saber ni como se creaba. Ni que decir tiene que me fui a lo más fácil: "Cree su propio blog en tres pasos", esta es la mía, pensé. A continuación le di a la tecla de " Crear blog" y " sí a todas las opciones". Y ya veis el resultado: un blog de andar por casa, sencillito. (Por cierto, que todavía no sé ni como se suben imágenes ni sonido, pero ya llegaré a ello).
Por otro lado, no sé escribir, ni tengo una vida apasionante sobre la que pueda hablar (si tuviera imaginación me la podría inventar, pero tampoco es mi caso, todos tenemos limitaciones), por lo que a los ojos de cualquiera podría parecer que estoy perdiendo el tiempo tecleando mis desvaríos mentales, pero he descubierto que el escribir estas tonterías me ayuda a pensar y como tengo tan mala letra... Pues ¡hala! me creo un blog para mí misma (egocéntrica que es una). Y tan feliz.
Bueno, pues como iba diciendo, llevo un tiempo dedicándome a leer blogs. No tenía ni idea de la cantidad de gente que vuelca sus "pensamientos-vivencias-paranoias raras" en la red. Ha sido un descubrimiento la tecla de búsqueda aleatoria de blogs. Hay de todo, desde los que tienen (o eso creen) pretensiones literarias, algunos con gran talento, por cierto, hasta las cosas más peregrinas, como una mujer que se dedica a hacer figuritas de ganchillo y utiliza este medio para venderlas. Sin olvidar los fanáticos del gore y aficiones raras varias o los pseudoreligiosos y apocalípticos. Por cierto, ¿habéis visto el del hombre que se dedica a contar el Antiguo Testamento con muñequitos Clicks (o como se diga)?. Y sin olvidar, claro está, a los que se dedican a publicar fotos de su querido perro o de su bebé. ¿Qué pensará la criatura al verse de esa guisa?. (Me refiero al niño, porque el perro poco puede opinar, el pobre).
De todos ellos, los que más me gustan ( y donde incordio un poco dejando un comentario) son aquellos en los que la gente con mayor o menor sentido del humor (e incluso a veces sin él) cuenta sus vivencias diarias, sean éstas reales o ficticias. Es tranquilizante ver que a todos, en todo el mundo, nos suceden las mismas cosas. ¿O debería ser preocupante?.
Me gustaría ser psicóloga para poder explicar la atracción que sentimos por dejar entrever nuestras vidas gracias al anonimato de internet, y, a su vez, el interés por "espiar" las experiencias de los demás. ¿O es compartir?.
Sigo buscando nuevas historias.
Una ávida lectora de blogs.
P.D. Encontrar urgentemente un manual de blogs para torpes.
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